... o vida y obra de la tribu del tofu, como gusten ustedes.

9 de mayo de 2007

La noche de las fritangas

Buenas,


los miércoles viene nuestra Carmen, que es la chica que le da al fregoteo de cocinas y wateres, amén de dejarme las camisas lisas como una mesa de cristal. Claro, aprovechando que viene los miércoles, tengo instaurados los martes como "la noche de las fritangas" dado que si tiene que limpiar ¿qué más da un poquito más?. Total, que estaba yo ayer ya salivando pensando en el orden en que me empacharía a comer bolitas, patatitas, falafelitos y demases cuando mi madre me pegó una charla tal al respecto de mis cualidades culinarias del segundo día de la semana, que me quitó las ganas. Bien es verdad que fué en lo que nos tomábamos unas bravas en el bar, que ya tienen su puntito fritanguil, pero una madre no debería chafar de ese modo las ilusiones colesteroleicas de su hijo. Finalmente, ni cené. En fin, el próximo martes espero poder darle al colapso arterial.

Os voy a contar una anécdota sobre el stress laboral que me pasó ayer. Resulta que tenía que encuadernar unas fotocopias, así que fuí a la papelería de toda la vida del barrio donde vivía antes. La mujer me dijo que tenía estropeada la máquina (traducción: paso de hacer agujeritos y meter una espiral por los mismos). Así que fuimos a otra que estaba cerca. Ahora hay un centro médico donde compraba antes los bolígrafos. Así que fuimos a otra, que se ha convertido en un sitio de apuestas de quinielas. ¿Ya nadie necesita un bolígrafo? Por cierto, por el camino nos encontramos con una vecina de donde vivía antes con la que nunca había hablado. Casi le saca un moflete a Pablo de lo contenta que se puso la muchacha de ver que ya tenía yo un hijo. Que cosas. Bueno, al final nos fuimos donde Cristo perdió la alpargata a encuadernar las fotocopias. Reproduzco la situación:

(El local vacío, tres dependientes charlando)
Yo: Buenas tardes venía a encuadernar esto en espiral.
Él: Buenas tardes, dime tu nombre y mañana lo tienes.
Yo: (Extrañado) ¿No me lo puedes hacer ahora?
Él: Es que ahora tenemos mucho lio y cerramos en media hora, mejor vente mañana.
Yo: (Lo que debería haber dicho que no dije "¡¡Pero si os estais rascando los huevos a dos manos, cacho de perro!!!!) Ah, bueno, pues mañana vengo.

No os imaginais lo que me estoy arrepintiendo de no haberle dicho que era un perro del demonio y que me hiciera en el momento las encuadernaciones. Pero como no tenía prisa, iba super contento por pasear con la familia toda la tarde, y quiero que me haga la encuadernación, pues nada, me jodí. En la imprenta esta es en la que llevé mi trabajo de fin de carrera y cuando lo recogí habían adjuntado en la última página unas tarjetas en chino del cliente que vino detrás mio cuando dejé yo mis copias. Poco profesionales son.

Besitos.

1 comentario:

Démonée dijo...

Ay, javi, tenías que haberles soltado lo de los güevos a los soplagaitas esos...

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