... o vida y obra de la tribu del tofu, como gusten ustedes.

6 de mayo de 2007

Se reparte felicidad

Buenas,

madre mía, que semanita de vacaciones que nos hemos pegado. Y si le sumamos que la semana anterior no paramos ni un momento, pues hace un montón que no actualizo. Tanto que alguna lectora se ha interesado por nuestro estado de salud. Bueno, pues no preocuparse que ya estamos otra vez por aquí. Algo deprimido por el síndrome de "prefiero que me arranquen el escroto con unos alicates antes que volver al trabajo" pero bueno, casi totalmente funcional.

De temas vegetas traemos más bien pocos. Como mucho que estuvimos comiendo en el restaurante Raices de Granada que está bastante bien. La comida es muy buena y el ambiente también. Además, es de estos de menú del día. Y va muchísima gente, da gusto ver a tantas personas comiendo vegeta. Por cierto, había una madre dando la teta a un peque que tenía más dientes que yo (el bebé, la madre lo desconozco). Me quedé con las ganas de preguntarle si era vegeta el peque. En el lado negativo, han cerrado el vegetariano - árabe al que íbamos en la zona de las teterías, con lo que nos han jodido. Han puesto una tetería que se la podían haber metido por donde amargan los pepinos. Vaya putadón nos han hecho.

Pablete está que no hay quien pueda con él. Ya está empezando a tomar decisiones, ya sabe lo que quiere y lo que no. Da gusto verle. Ahora está empezando a respetar las cosas, ya no tira todo, si no que puede convivir con cosas encima de la mesa, con elemento en vertical y similares. Sigue igual de cabezota cuando no le dejas hacer algo, pero bueno, tampoco iba a ser perfecto el muchacho.

Ah, y va repartiendo felicidad allá por donde pasa. Como ha aprendido a decir "Hola", de vez en cuando ve a alguien y le dice "Hola" con la voz más tierna y dulce que os podais imaginar. Si los ángeles hablasen (o incluso existieran) seguro que tendrían ese timbre de voz. A mí se me ponen las piernas blandurrias cuando me dice "Hooolaaaaa". Bueno, pues eso, que cuando alguien oye esa vocecilla se da la vuelta y con una gran sonrisa le responde. Podríamos decir que técnicamente reparte felicidad allá donde va. Por no hablar del viernes en el centro comercial, que sonaba musiquilla y sentado en el carro bailaba como un loco. Si paso la gorra nos sacamos un sobresueldo facilmente.

Hablando de gorra, que guapísimo está con la gorrila que le ha regalado su tita Isi. Parece mucho más mayor. Ains. lo rápido que crecen estos pequeñitos.

En fin, que no se me ocurre mucho más que contaros. Que más que nada era para decir que seguiamos con vida y que todo iba perfectamente.

Besitos.

P.D: Por cierto, tengo unos anónimos lectores enfrascados en una discursión rarísima en este post.
P.D.2: Que no se me olvide. El programa de "El toque Ariel" parece ser que ha dejado de emitirse, por lo que nos hemos quedado sin edición vegetariana. Una pena. Se comentaba aquí.
P.D.3: Finalmente, aunque no menos importante, Ramiro sigue a lo suyo, así que no dejeis de leerlo, que la cosa tiene miga. El extraño caso del material de oficina.

1 comentario:

irene dijo...

Que yo recuerde, en muchas teterías de Granada se puede comer muy bien y a mejor precio que en restaurates: hummus, falafel, samosas, sopa harira, cous cous de verduras... en alguna también recuerdo arroces hindús y unas patatas con tomate y guisantes muy ricas (también son hindús).

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