... o vida y obra de la tribu del tofu, como gusten ustedes.

2 de marzo de 2008

¡He pecado!

Soja nuestra,
que estás en el tofu
textuizada sea tu nombre
hágase en brotes así como en cocido.

Tofú.

Pues sí, queridos lectores, he pecado. ¿Quién me diría a mí que tras tantos años me iba a comer una gamba? Y de muto propio, sin ningún tipo de coacción. Pero claro, estaba allí la gambita, con sus bigotitos y sus patitas, y no me he podido resistir. El primer mordisco ha sido letal, y ya luego no he podido parar. Y cómo una cosa lleva a la otra, luego me he tenido que comer una estrella de mar, un caballito e innumerables almejas. ¿Qué culpa tengo yo que hagan los bombones con forma de animales del fondo del mar? Muahahahahaha, luego me he zampado tres dinosaurius, que son las galletas más ricas del mundo mundial.

Tras el chiste de fina factura, os cuento un poquito cómo ha ido la semana. Para empezar, la leche de soja Alipro no me termina de gustar. No se por qué, pero no es la idea. Tengo que probar la leche de avena, a ver si tiene un sabor mejor. Ah, y la leche de soja caliente está repugnante (para un servidor, of course).

Ayer hubo una manifestación de cazadores por las calles de la capital del Reino en el que un día no se ponía el sol. Resulta que son superecologistas los cazadores, o eso dicen, pero se oponen a dejar de usar cartuchos de plomo en humedales, aunque contaminen el humedal. Pobrecillos, si es que el gobierno va a por ellos. Además, santurrones ellos, sin su participación resulta que los animales se superpoblarían y los jabalíes se comerían a los niños que van al campo a jugar libremente. Creo que el gobierno chino se ha puesto en contacto con los cazadores españoles para evitar la superpoblación que tienen por manchuria. Es un métido bien efectivo, a decir verdad.

Tengo ultimamente un come come (expresión de mi familia política) con el tema de la alimentación. Tras mi pequeña y lenta transformación a comer más sano, estoy pensando si realmente comemos por cubrir el expediente o por alimentarnos. Es que la mayoría de las veces, simplemente ingerimos alimentos (como la caja de bombones antes mencionada), pero no nos fijamos si esos cubren nuestras necesidades. Tengo que madurar un poco más este tema.

Para terminar, un par de vídeos.

Uno rollo vegetariano.



Otro, rollo niños que se duermen, que me hacen mucha gracia.



La tribu del tofu

Este fin de semana ha sido super movidito para el peque. El sábado en Toledo plantando los dos almendros para él y la "nana" (Carmen, su hermana). Hoy se ha levantado a las 6:15, llamándome silenciosamente con un "paaaapaaaaaaa" que ha hecho temblar los cimientos. Me he ido a su camita un rato, y hemos marraneado hasta el punto que como no le hacía caso me ha mordido la nariz. Luego ha venido mi padre con su mujer y nos hemos ido al campo. Madre mía que paliza a subir cuesta, agacharse, saltar, correr, tirar palos, descubrir el mundo, etc. Ha subido bien, pero la bajada la ha tenido que hacer encima mio, que el pobre no podía con su alma. Más de 3 horas de siesta ha necesitado para poder irse por la tarde con mi madre al parque. Demasiado vitalidad para un ser tan pequeño.

Por cierto, cómo se come la fruta, da gusto. A ver si le dura lo menos hasta los 107 años. Uy, que se me olvidaba que dice la seño Isa que le quiere quitar ya el pañal. Qué locura, yo pensaba que lo llevaría hasta los 15 años, que se lo cambiase la novia. Total, que estamos pensando que no es un buen momento, por que viene Carmen y nos va a suponer mucho trabajo empezar a vivir sin pañal mezclado con los primeros días de vida de Carmen. Casi nos esperamos un mes, que estemos asentados a dos cagones por la casa.

Y eso es todo, besitos.

2 comentarios:

Júlia dijo...

Cuando te has puesto a hablar de los bigotes y las patas de la gamba, ya he visto que era farol! Alguien que habla así (o que se fija en estas cosas) de los animales no se los come!
Sobre la leche de soja... a mi me pasa lo mismo! Yo tomo la Alpro y la verdad es que me gusta mucho, pero caliente está bastante mala!!! Pensaba que no tenía mucho sentido que me gustara fría y no caliente, pero veo que no soy la única! Yo la tomo siempre fría, con nescafé (qué de propaganda que estoy haciendo en este comentario!)incluso en invierno, para desayunar. Si me apetece algo caliente, o tengo la garganta mal y necesito algo caliente, me tomo una infusión.

Anónimo dijo...

Hola!
respecto a lo de comer lo que necesitamos... es la clave de todo, pero es super difícil, porque lo que necesitamos es muchas veces lo que peor aspecto tiene y no nos apetece mucho.
Los empresarios que hacen comida saben muy bien qué han de hacer para venderla y que no te comerías igual un pegote de chocolate que un bombón con forma de estrella de mar.
Buenísimo el libro que respecto "Tu entrenador personal"
Como ves, he vuelto a leer tu blog.
¡Y enhorabuena de nuevo!
Besitos,
Chico del siglo XXI

Últimos comentarios