... o vida y obra de la tribu del tofu, como gusten ustedes.

18 de mayo de 2008

Primer día sin pañal

Buenas,

la gran noticia del día, que no comprendo como no ha salido en los noticieros, es que Pablo no lleva pañal. ¡Que mayor! Por la mañana, le he puesto sus primeros calzoncillos y me ha dado tiempo a hacerle la foto, por que acto seguido se ha hecho caca. Luego se ha hecho pis, y en casa de unos amigos, otra vez pis. Pero no pasa nada (salvo que se me había olvidado llevar calzoncillos, eso sí, 4 pares de calcetines), paciencia. Luego hemos comido, que os cuento.

Hace un tiempo hice un pedido a una cooperativa de cultivo ecológico por el consejo de un amigo del trabajo. No recuerdo ahora el nombre, creo que ya lo comenté aquí. El tema es que compré una harina de garbazos y unos garbanzos ecológicos que hasta hoy no había probado. Ciertamente, me han parecido mucho más sabrosos que los normales, y a un precio asumible (creo que eran poco más de 2 euros el kilo). Son muy pequeñitos, pero crecen con el agua a un tamaño manejable. Con ellos he hecho un potaje, que se diferencia de los cocidos simplemente por las espinacas (en nuestro hogar).

Potaje de espinacas y setas:
  • 3 puñados de garbanzos.
  • 2 zanahorias.
  • 1 patata grande.
  • Media lata de tomate triturado.
  • Media cebolla.
  • Un diente de ajo.
  • Media bolsa de espinacas.
  • 7 u 8 setas normales.
  • Una pastilla de caldo vegetal.
  • Sal, azucar y pimienta.
  • Una ola express.
  • Un ayudante de tamaño pequeño.
Ponemos en remojo los garbanzos el día antes. Picamos la cebolla y el ajo finitos. Los sofreimos y mientras cortamos las zanahorias en rodajas finas. Las echamos con la cebolla y el ajo, y lavamos las setas. Sin cortarlas, las añadimos al sofrito y dejamos que se reduzca el agua de las setas. Echamos el tomate, el azucar, la sal, pastilla y la pimienta, y reducimos de nuevo.

Entretanto, con ayuda del pequeño ayudante y una banqueta, vamos quitándole los rabitos a las espinacas. Una vez el tomate está listo, añadimos una patata en cuadraditos y removemos bien. Echamos agua (caliente mejor) y dejamos hervir. Lavamos bien los garbanzos y los echamos a la mezcla hirviendo. Cerramos la olla express y esperamos 20 minutos desde que empiece a dar vueltas el pitorro. Cuando termine, abrimos la olla (sin quemarnos), echamos las espinacas y volvemos a cerrar la olla express. La llevamos a ebullición y le quitamos el fuego durante unas dos horas, para que absorban bien los aromas. Y listo para comer.

El caso que a Pablo le gustan mucho los garbanzos, así que no se lo hemos pasado. Tras medio plato, y medio ahogarse con los pellejos de los garbanzos ecológicos, se los he pasado. Craso error, dado que me he tenido que comer yo los pasados y el mamonazo se ha zampado todo mi platazo. En fin, así son los niños.

Por la tarde ha caido una tromba de agua, así que hemos marraneado con todos tipo de guarrerías, y hemos hecho pis en el orinal varias veces. Sólo se nos ha escapado una vez nada más. Yupi. Para cenar una tortilla francesa, a la que le he echado media cápsula de DHA, y que a media tortilla ha dicho que eso sabía muy malamente, así que se la ha cenado el medio calabacín.

Finalmente, llevamos unos días que no se quiere tomar los biberones y no sabemos bien por qué. Salvo hoy que he negociado acostarme con él si se lo tomaba, el resto de los días me lo ha dejado a la mitad, o menos todavía. No se si estará cambiando o qué le pasa. El tema es que está más delgadito, con menos peso, pero mucho más larguirucho.

Ayer anduvimos de la comunión de un primo mío y lo pasamos muy bien. Carmen se portó muy bien, como Pablete. La comida no fue una maravilla, pero ya sabemos lo que es ir a este tipo de eventos para un vegetariano. Una ensalada de pimientos con cogollos y la consabida parrillada. Lo mejor desde luego estar con la familia.

Carmen lleva unas semanas sin cólicos (apenas) con los que está sacando lo mejor de ella. Hoy hemos jugado con los pies, que se le meten pelotillas y papi se los quita a soplidos. Luego hemos hecho palmas palmitas con los pies y se moría de la risa. Para comérsela. Por cierto, hablando de comer, cada día come más y mejor. Al principio se quitaba de la teta rápidamente, y ahora se pega allí y no hay quien la quite. Que ilusión.

En fin, ya os he aburrido con mis cosas.

Besitos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

hola si quieres visitarnos y compartir ideas
www.vegetarianosanimalistas.blogspot.com
saludo

margaly dijo...

vaya vaya, mocos en los colchones, pelotillas en los pies... pero que fabrica de sustancias corporales tienes un casa ninio!! jajaja

Lo del peque será un estiron oye, no se va a quedar chiquitillo siempre, aunque tú asi lo desees ;)

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