... o vida y obra de la tribu del tofu, como gusten ustedes.

20 de marzo de 2006

No me gustan los animales ...

... pero sí las plantas.

Pero entonces, si no te gustan los animales, ¿porqué los defiendes?

Buenas,

que tema más entretenido traemos hoy en lo que Pablo decide aceptar el ultimatum que le hemos dado para salir de su uteriano hogar. A mí los animales me gustan los de los documentales de la 2, los de las fosas abisales y demás. Pero los que tengo a mi alrededor los odio profundamente, empezando por el perrito del vecino que ladra a horas intempestivas. Los animales se cagan en las ciudades, crean inseguiridad, sueltan pelo, te pueden morder, arañar, etc. Decididamente, no me gustan los animales. Pero las personas tampoco me gustan. Somos malos, dañinos, etc. Y tampoco me los como ni los mato.

Yo no me como a los animales, dado que, como en el caso de los humanos, no soy quien para decidir si deben vivir o morir. Y no me amparo en que las leyes prohiben que me coma a mi vecino, sino que me amparo en que tengo una racionalidad que me hace ver que matar a un animal en las condiciones actuales del mundo, es un asesinato.

En cambio las plantas si que me gustan. Nos dan oxígeno, limpian el ambiente y son bonitas. Y no nos piden casi nada a cambio (en muchos casos, que las dejemos en paz). Las plantas son maravillosas. En casa tenemos decenas de plantas, tantas que llaman la atención. En lo más grande, un poto que mide como yo y que lo tengo "apuntalado" para que no se caiga. En lo más pequeño, una diminutez que me regaló mi abuela y que ha sobrevivido a sequías, inundaciones y el furibundo ataque de los pájaros. Tiene tres hojitas, pero la mimo como si fuese la más bella flor. Y entre mis mayores logros, una orquidea que se compró mi niña, que aunque perdió la flor, la seguí cuidando y este año nos ha premiado con otra remesa de gordas flores. Estará agradecida, digo yo.

Las plantas son nuestra vida aunque los seres humanos nos empeñemos en exterminarlas. Ya vereis el día que se enfaden con nostros y dejen de dar oxígeno y de sujetar el suelo que pisamos. Ya vereis la risa.

Besitos.

7 comentarios:

magari dijo...

Me encantan las plantas.
Me encantan los animales.
Me desquician los humanos.

mostowoman dijo...

a mi me pasa que me encantan los animales. el año que viene me voy 6 meses fuera y no se que hare sin mi perrito:(
con las plantas me pasa que se me mueren todas. y no quiero generar empatia con ellas, a ver si luego me va a dar pena comermelas...
besitos

silvitxu

m a r t a dijo...

no digas eso Javi...
no me creo que no te gusten los animales!!
Soy fiel seguidora de tus escritos, casi desde los tiempos en que empezaste con tu otra página vegetariana...qué es donde leí ese magnífico cuentecito: "De uno en uno"...

creo que te haces un poco el duro y dices esto para que no interpreten que los vegetarianos son "amantes incondicionales" de los animales...¿qué dices??

a mi me pasa también a veces___depende de la persona a la que me dirija__

un abrazo y gracias por entretenernos

Enrique Gallud Jardiel dijo...

Soy vegetariano, pero no amo especialmente a las plantas, aunque reoconozco su importancia. Mi principal razón para ser vegetariano es no tener que matar a los maravillosos animales. ¿Cuál es la suya?

chinchanmolamazo dijo...

Buenas,

Enrique, en el primer post que puse (y en este) explico el motivo que es simple: http://vegetariana.blogspot.com/2005/11/el-primer-post.html

Mostowoman, dudo que le cojas a unas cintas o a un poto tanta empatía como para comértelas. Más que nada porque son venenosas, je, je. Yo cultivo en la terraza y no me da ninguna pena comerme los tomates o las fresas. La planta no muere y sigue su ciclo vital (que es morir en invierno). Y riega las plantas, leñe ;-)

Magari, endevé que radical estás ultimamente. Miedo me das, juas, juas.

Marta, no te me asustes!!!! A mí los animales me hacen gracia en su entorno. Por ejemplo, cuando voy a Cantabria y veo una ardilla en un pinar me hace gracia, pero me alucina muchísimo más una pequeña flor que nace de una roca en un sitio impensable. El perrito de mi hermana me hace gracia para jugar 10 minutos, pero prefiero salir al jardín y ver como siguen las plantitas que planté hace 10 años y que luchan por su vida contra el susodicho animal. No es que odie a los animales (ni a las personas) pero desde luego me gustan más las plantas. Piden menos y ofrecen mucho más.

Soy mucho más amante de las plantas que de los animales. Quizá haya parecido que lo hago para hacerme "el duro" pero no es así. Prefiero tener cerca plantas que animales. Y si voy por el campo, ten presente que iré mirando todos los brotes de plantas minúsculas. Tengo negra a mi niña con mi manía de pararme en un camino y quedarme con cara de tonto mirando una piedra donde cuelga una minúscula planta con una flor brotando. Y si es un animalito, ni me paro.

De todos modos, por supuesto que hay que ver a quien te diriges. Si sólo lo escribiese para un entorno vegetariano, hablaría con más cariño de los animales ;-)

Besitos.

Derechos Animales dijo...

Mi razón para ser vegetariana está acá. Puramente ético....y me gustan las plantas y los animales :-)

Felicidades por vuestro Pablo!

Anónimo dijo...

Bueno, pues es una pena que no te gusten los animales, porque con lo razonable que pareces harías muchas cosas por ellos. ¿Conoces las organizaciones tales como Equanimal, Ecosofía, Amnistía Animal, Animal Freedom, etc? Para no ser sólo una idea y convertirte en una acción, puedes informarte y colaborar. Un asunto que tengo entre manos es el grave problema de la masacre de las corridas de toros. Soy defensora declarada de los animales, tengo tres gatos que son como mis hijos y creo que hay escasas diferencias entre éstos y las personas. Discuto con quien haga falta, quedo mal si es necesario, y soy una de las voces que le declaran la guerra a las corridas de toros, al abandono y a la peletería.

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