... o vida y obra de la tribu del tofu, como gusten ustedes.

21 de junio de 2008

Joé, qué caló

Buenas,

¿os he comentado alguna vez que odio profundamente el calor? Pues ya lo sabéis. Y parece que viene fuertecito este año. Que mal. Por suerte sigo de baja maternal, que si además tengo que ir a trabajar lo odiaría aún más. Por cierto, estoy viendo un documental sobre los mares del sur que es la caña. Que miedo el mar, la de bichos que hay. Ha salido un mono que se comía las lapas y los huevos de tiburón. Si le llega a pillar la tiburona le deja bueno. Que me desvío del tema.

El otro día teníamos que ir a comprar pintura para un mural que tenemos en el salón. Las mujeres tenéis un concepto sobre las necesidades de pintar que difieren sobremanera de las del hombre. Es decir, ¿qué macho necesita cambiar el color del mural del salón? Ninguno, que se sepa. Pero bueno, como era la hora de la teta, paramos en la cafetería de la Fnac, que se estaba fresquito. Tienen como un frigorífico abierto con varias cosas vegetarianas y veganas, incluso yogures de soja. Todo como muy sano, que diría aquel. Aunque la estrella del negocio son las tartas. Tenía el medio calabacín dos opciones "muerte por chocolate" y "Tiramisú". Evidentemente mi opción era la muerte, pero nada, la opción 2. Total, que como ella tenía que dar el pecho, Pablo se comió más de media tarta. Por la noche le acostamos, y el mozo que no se dormía, que no se dormía, que no se dormía, hasta que caímos que la tarta de Tiramisú se hace con café. Si habitualmente se duerme a eso de las 9 o un poco antes, pues a la una de la madrugada conseguí dejarle tronchado. Eso sí, no estaba hiperactivo, estaba simplemente despierto y juguetón. Una anécdota más en la vida de mi pequeño.

Como bien sabréis ahora se han puesto de moda los productos enriquecidos con DHA. Y yo pensaba que todos estaban enriquecidos con aceite de pescado. Pues no se por qué motivo, los Danoninos los enriquecen con algas. Qué subidón me dió leer que no eran de pescado. Quizá fuese por que le daba demasiado sabor o qué se yo, pero el caso que ahora los hacen con alga. Tiene 20 microgramos por yogurt, que no es mucho, pero da lo mismo. Lo importante es que se le añaden algas.

Por cierto, esta mañana estabamos con el pecho y hemos visto un programa de cocina de la hermana del Arguiñano. Uno de esos que cocina con alguien y luego en su casa tiene que repetirlo y es un desastre. Bueno, lo destacable es que hoy cocinaba una lasaña vegetariana de calabacín y de postre un suffle de berenjena. Muy curioso ver cocinar cosas vegetarianas por cocineros de la tele.

Carmen por su parte está hecha una mocita. Ya coge cosas con las dos manos, además mirando lo que coge. También se queda sentadita sin caerse (poco tiempo, pero se queda), e incluso durante segundos se me queda de pie en la barrigota. Dicen que es más seria que Pablo, yo creo que más observadora simplemente (joder que vida más dura la de los animales en los mares del Sur). Lo que no se puede discutir es que está super guapa y muy risueña. Ayer dijo "Hola" y "Mama". Quizá sea algo de amor de padre claro, dado que eran ruiditos de bebé que se gusta oirse, pero yo escuché como decía "hola, hola". Es un bebé saludable, je, je. (Pobre foca, que se ha recocido en el desierto por que su madre se ha ido a bañarse).

Este post se ha salido de la madre, pero es que me está dando una pena el documental este que estoy viendo que no es normal. En fin. Por cierto, he hecho un receso para ir a grabar a Pablo en la piscina (ahora que veo a un tiburón que se come a una foca, que vida más durísima) y desde luego que dinero más mal invertido este año el llevar a Pablo a clases de natación. Ni sabe nadar, ni sabe flotar y tiene el mismo miedo que el año pasado. En fin, ya dije que era muy pequeño para clases, y que aprendería mejor en casita.

Bueno, que esto es un sindios ;-)

Besitos.

P.D: Se me olvidaba que Carmen a sus 3 meses y medio pesa ya 5,910 kilos. Una mocita..

17 de junio de 2008

Comer vegetariano en Ikea

Buenas,

esta mañana mi medio calabacín me ha propuesto una mañana de vicio y perversión. Tras subirme los pantalones decepcionado, y con mi hija en brazos, me ha desvelado que vicio y perversión significa mañana en el Ikea viendo muebles. Como son las mujeres, no saben que sólo tenemos una temática, que tiene que ver con Suecia pero no con sus muebles.

A la entrada nos han dado un vale por una pepecola en el bar, y como Carmen ha dicho que ella necesitaba también un refrigerio, pues hemos ido a la zona comedor. Un punto a favor para las mamis que dan la teta es que tienen un rinconcito muy íntimo y resguardado donde dar el pecho. Con su cómodo asiento y resto de decoración Ikea. En lo que comía la peque, me he fijado que entre los platos de "armóndigas" (que diría alguien que yo me se) había una V grande en verde y un cartelito que ponía "Cus cus de verduras". Así que hemos comido allí.

¿Qué tal? Pues de primero he cogido por un euro el menú infantil, que era un plato de macarrones con tomate, una botella de agua (o zumo) y un yogur. Y de segundo, por casi cuatro euros, el plato de cuscus. Por menos de 5 euros, dos platos, bebida y postre no está mal. Sobretodo dentro de un centro comercial. El cuscus estaba "salao pa' perros" (otra expresión familiar) pero se ha dejado comer. El veredicto que no es como para ir a comer a drede, pero si te pilla allí, pues se puede comer. Y es de agradecer que tengan que venir los suecos a explicarnos que existen los vegetarianos, y que no sólo hacemos al fotosíntesis, que necesitamos hacer caca también.

Por cierto, hoy ha sido día de cachorritos. De una puerta de un local han salido varios gatitos negros. Más monos (que diría más de una señorita) ellos, con su pelito alborotado. El más valiente ha asomado como 20 centímetros de la puerta, pero a la que hemos dado un paso ha vuelto raudo y veloz. Y eso que hemos dado el paso para irnos, que si no. Y por la tarde hemos visto que los patitos que encantan a Pablo (y con los que le convezco para ir a la piscina) habían criado. Una orgullosa mamá al frente de 3 pequeñines nadadores. Ha sido ver a Pablo y ponerse a piar hasta que casi se desgañita. Y eso que somos muy respetuosos y los vemos desde razonablemente lejos. Luego ya han llegado el resto de cafres y se han ido los patitos.

Uy, se me olvidaba. Estoy "bastante" deprimido, dado que mi carrera de escritor de microrrelatos ha sufrido un revés doble de esos que hacen tambalear a los más duros, con lo que nos os cuento a mí. Por un lado, me presentaba al concurso de Cercanías Renfe, que aún no han salido en la web los ganadores, pero que me enteré por otro lado que dieron los premios en la feria del libro. Mi relato era este y a mí me parecía bueno:

Trayecto

Viajar no es llegar al destino, sino disfrutar del trayecto – comentó melancólico Claudio.
No será a tu lado, tío plasta – respondió tajantemente Ofelia.
El problema es que no te fijas en las pequeñas cosas, como en los almendros en flor o en…
El problema es que eres plúmbeo como un vaca en brazos, ¿qué hay de interesante en coger todos los días el Cercanías? – interrumpió ella.
¿Poder compartir el viaje contigo?
Me remito al primer comentario, además, siempre volvemos al mismo sitio.
Por eso lo importante es el trayecto, no el destino – dijo sonriendo él.

Como no han publicado los ganadores, pues no puedo decir el consabido "el mío era mejor".

El que si me ha dolido ha sido el de la Fnac, dado que mi relato me parece que debía estar entre los 20 finalistas. No es fuese estupendo el mío, pero desde luego mejor que algunos si lo era (tengo buen perder, como véis). El relato es este:

“¡Ese lomo, que hace frío!” – escuchó mientras se cerraba solo el libro que acababa de abrir. Incrédulo, volvió a abrirlo – “¿Pero tu estás sordo o qué?” - se escuchó con el mismo tono de las voces en off de las películas. Instintivamente, y sintiéndose algo ridículo, alargó la mano para pulsar el interruptor. De inmediato, una cálida luz inundó la mesa. Volvió a abrir el libro, con sumo cuidado. Dentro, no encontraba ninguna palabra escrita, nada más que páginas y más páginas en blanco. Finalmente, observó que de la página veintitrés colgaban unas cuantas palabras sueltas. Abrió por dicha página y allí las encontró, arrinconaditas, en el margen superior izquierdo, que al parecer es el más calentito. “Ah, ¿eres tu? No sabes que las palabras decentes también madrugamos. Vete a la cama, haragán”.

Ramiro decidió buscar en su estantería algún otro libro que sí necesitara un lector.

En fin, habrá que seguir intentándolo.

Besitos.

14 de junio de 2008

¡Voto a Brios!

Buenas,

ayer terminé, en la consulta del endocrino, este libro:


cuya lectura recomiendo. Ciertamente, tras haberme leido "Pies de barro" el comienzo de este me parecía un poco flojo. Al tratar de temas de xenofobia y lo tontas que son las guerras, me sonaba todo demasiado obvio. Además que las dosis de humor bajan unos enteros. Pero según se acerca el final, sube mucho el listón, para tener un párrafo en concreto que pone los vellos como para colgar el Guernika. Sólo por ese sprint final, el libro merece la pena, y mucho. Lo que no entiendo es el orden de traducciones que tienen que en España, o el orden de novedades de la Fnac, dado que este para la Fnac es antiguo, mientras que el actual en venta es "Pies de Barro", que es anterior.

En resumen, un buen libro de Terry Pratchet, donde nos habla de nuevo de la guardia, dando el protagonismo al sargento Colón, a Nobby, a Zanahoria y a Vimes, sin menospreciar a Veterinati y su actuación estelar. Además de conseguir hacernos reir, nos mantiene en vilo y llega a enternecernos. Un maestro este Terry Pratchet.

Este año ya me he leido dos libros, con lo que ya me he leido uno más que la media de españolitos. Si queréis, uno de vosotros puede compensarse conmigo.

Hablando de temas verdes, lo más relevante de la semana es la compañía esa de productos del puerco que ha hecho un anuncio precioso y emotivo, donde un obligado vegetariano convence a sus padres (hippies, por supuesto) para comerse una loncha de jamón jork. Tras probarla, abandona las zanahorias y el apio para lanzarse en brazos del porcino alimento. Se ve por detrás a Hollywood, seguro. El vídeo es este:



El efluvio a estereotipo apesta desde el momento que comienza, con esa familia que sólo come apio y lechuga. Ese aspectos a neo hippies, con barbas arregladitas, abalorios y demás complementos de los tópicos más trillados sobre vegetarianos. Esa visita a la gran ciudad, con la furgoneta a paso de tortuga, esa entrada a lo Paco Martínez Soria en una gran superficie, la madre que evita que su hijo elija una marca cualquiera, ese hijo con lágrimas en los ojos. Un Oscar se merecen, un Oscar, si señores!!!

Por cierto, mi amigo el Cari valdría para este anuncio, que se ha dejado unas barbas y unas rastas que ha pasado del nivel "hippie" a "pies negros" del mirador de San Nicolás de Granada. Que pintas.

Sobre la familia poco tengo que contar. Ahora mismo estoy de baja por maternidad, que la niña me cedió 15 días por que mi empresa me daba otros 15 días. Así que estoy de vacaciones familiares, más contentos que todas las cosas. Hemos descubierto que el año de piscina que lleva Pablo no ha servido para nada, dado que le sigue dando el mismo miedo que antes. Carmen sigue cada día más guapa y parlanchina, aunque me tiene frito que conmigo se duerme rara vez. No se si me está mostrando las cartas de hija o qué.

Y esto es lo poquito que os cuento.

Besitos.

9 de junio de 2008

¿Vas a obligar a tu hijo a ser vegetariano? (2)

Buenas,

este post es una respuesta a dos comentarios que me han hecho en este otro post. Lo pongo aquí por que seguro será más fácil para mi anónimo lector encontrar el post nuevo, que el comentario aquel.

Besitos.

Buenas Anónimo lector,

antes de nada agradecerte los dos comentarios que me has dejado. Habitualmente no contesto a este tipo de comentarios, pero dado que el tono es correcto, y que la extensión es muy larga, no me parece bien dejar sin respuesta el esfuerzo que has hecho. Vamos a ir por partes, sólo entrando en las partes que no mencionaba en el post. Es decir, no voy a explicarte de nuevo el hecho que un bebé con 2 años no puede escoger qué comer, por lo que lo escojo yo.

Para empezar comentas que una dieta sin carne no es completa sin más argumentación. Sentenciando. Yo la verdad que lamento haberme perdido la poderosa argumentación. Yo, además de decirte del mismo modo que sí lo es, te puedo presentar a vegetarianos de nacimiento, que parece que están vivos y coleando. Aunque parezca increible, claro.

Luego me hablas que consideras que lo que hay que hacer es matar a los animales de un modo más digno, pero seguir comiéndolos. Yo te digo que comas lo que te de la gana, pero que no te quieras engañar. La muerte es la muerte, y lo que te comes ha sido criado para matarlo. No se ha criado para vivir, si no para morir. Si te parece eso bien, a mí me parece cojonudo. No tengo el más mínimo interés en convencerte para que seas vegetariano. Cada cual sabrá qué tiene qué hacer y como tiene su conciencia. Si la tuya esta limpia, seguro que dormirás del tirón por la noche.

Sobre colésterol no te creas que se mucho. Sólo indicarte que, como bien sabrás, el colesterol también lo genera el cuerpo humano, por lo que aunque sigas una dieta totalmente vegetal, seguirás teniendo colesterol. De todos modos, mejor sabrás que los vegetarianos si toman colesterol, al tomar leche y huevos. Así que por ahí no sufras por los niños vegetarianos, que si toman su poquito de colesterol. Luego resulta que la dieta no aporta los nutrientes necesarios para el organismo, en especial las proteínas. Este es el rollo de siempre, que la verdad que empieza a aburrir. Mi pequeño vive fuera de los percentiles. ¿Qué significa eso? Que tiene talla de un niño de 3 años, a pesar de tener sólo 2. Por lo que parece que proteinas toma las suficientes. ¿Cansancio y fatiga? Si, la que me da a mí tras pasar el día entero corriendo tras de él. Una cosa es que haya que vigilar los niveles de hierro (por arriba y por abajo) y otra que vaya a tener anemia por que sí. Lo del déficit de ácido fólico me ha dejado perplejo. Yo no tengo ni idea de eso, así que miro en google y veo que esto tiene que ver con las Bes. Bueno, al parecer, según los primeros enlaces, alimentos ricos en folatos son "Los vegetales de hoja verde como la espinaca, guisantes, alubias secas, cereales fortificados, frutos secos, semillas de girasol, etc". Por mucho que miro no veo que ponga "Carne de cerdo" o "Pescado azul". Y mira que lo he releido un par de veces, que vegetales de hoja verde puede llevar a engaño.

¿El calcio? Acabáramos. Podría entrar en matería, pero vamos a volver a recordar que los niños vegetarianos toman leche. Así que como seguro que tienes claro el axioma que la leche es lo mejor para el calcio, zanjaremos el asunto. Sólo una pregunta, ¿por qué el país con más consumo de leche es el que tiene más casos de osteoporosis?

El segundo comentario (entiendo que no cabía todo en uno) empieza con el tema que tanto le gusta a mi abuelo. "Una guerra tenías que haber pasado". ¿Qué tendrá que ver que en otros países pasen hambre con que yo no coma animales? A ver si como ellos no pueden comer cerdo, pues yo tengo que desayunar todos los días un bocadillo de jamón. ¿No será mucho mejor tender a un consumo responsable? ¿No será mejor alimentarse de vegetales que de animales que comen vegetales? Es un planteamiento harto absurdo. Yo no desprecio comida "válida" como la carne, simplemente tengo donde elegir y elijo comer lo que me da la gana. Yo y mi familia. No se me ocurriría hablar del Mc Donalds en la vida, dado que en mi vida no existe esa cadena de comida rápida.

Tu por conciencia propia sólo comes animales sacrificados por los ritos judios o musulmanes. Yo sólo como vegetales extraidos por el rito del hortelano que dobla el lomo para sacarlos. Me cuentas unas cosas sobre que no sufren dolor de este modo, o que el dolor es mínimo, como tratando de justificarme algo que me importa un bledo. Si quieres mentirte pensando que así sí está moralmente bien comer animales, adelante. Se feliz.

Yo la verdad que hace años que paso de rollos de respeto y demás. Que cada cual coma lo que quiera, pero yo educaré a mis hijos en los principios y valores que considero más adecuados. Y desde luego pasan por el vegetarianismo.

Con respecto a los médicos, me hace gracia esa apostilla final. ¿Tu sabes las horas que tienen de nutrición los pediatras? Infórmate, vas a ver qué risa. Por cierto, ¿es normal que en un mismo equipo médico, los tres doctores tengan "opiniones" distintas? ¿No han estudiado los mismos temas? ¿Es normal que un doctor te diga que es necesario que el niño coma carne los tres primeros años por "algo del cerebro"? ¿y que otro doctor de su mismo equipo y especialidad diga que no es necesario? A ver si va a resultar que los conocimientos de algunos doctores en según qué campos no son tantos como crees. O que de unas cosas saben y de otras opinan.

Finalmente, comentar que los comentarios que haces si resultan hirientes. No por como lo dices, que es muy educado, sino por el desconocimiento en la materia tan grande que tienes. Leo que quisiste ser vegetariano por por lo que sea lo descartaste, y con las campanas que escuchaste vienes a contarme retazos de discurso que no se sostienen por ningún lado. Yo te recomendaría que leyeras más sobre nutrición para formarte una base más sólida, dado que esto ha flaqueado por todos los sitios.

Un abrazo sin ningún tipo de doble sentido, y espero que llegues a leer esta perolata que te he escrito.

Besitos.

25 de mayo de 2008

Capitán Batracio y su fiel compañero reptil

Buenas,

ahora mismo venimos Pablo y yo de nuestra primera misión como superheroes, salvad al sapo Ryan. Un pobre sapo en el lugar equivocado, abocado a ser expulsado cuan inmigrante ilegal a su suerte. Pero ahí estábamos nosotros, que con ayuda de unos guantes de jardinería y una bolsa le hemos salvado. Adormilado por la intempestivas horas de un ser nocturno, creo, hemos penetrado en su guarida, atrapado sigilosamente mientras Pablo gritaba "Un sapo, un sapo" y metido en una bolsa. Hemos montado en el batcoche, afianzado los cinturones de seguridad y partido en dirección a los desconocido.

Nuestra primera parada, la peraleda,una zona conocida de Toledo, que se supone una zona bonita y limpia. Tal ha sido la cantidad de mierda que había que el peque no ha querido ni coger un palo, no os digo más. Ese no es lugar para que viva un sapo, si acaso lo humanos. Así que de vuelta al batmóvil y a buscar otra zona. Corriendo grandes peligros al descender una ladera (no me he dado cuenta que el camino discurría 10 metros más allá) hemos llegado a una zona privilegiada, sin rastro de seres humanos (más que una silla de camping en el rio). Unos patos ha salido volando al escuchar a Pablo "Patos, patos, patos". Y ahí hemos soltado al sapo, que en cuanto he abierto la bolsa parecía más un cohete que un sapo. Como corría el pobrecito.

Aquí os dejo al susodicho, libre como un sapo. A lo mejor a los 3 minutos se lo ha comido una culebra, o un pato o el bicho que se coma los sapos, pero así es la vida.

Luego me preguntaba Pablo que donde estaba el sapo. Que rico.

Esta historia enlaza con una que quería contar el otro día, pero que no tuve tiempo.Resulta que saliendo de mi trabajo, en la escalera, me encontré con una lagartija perdida. Mi primera reacción fue dejarla ahí, pero luego me sentí horriblemente mal, así que opté por cogerla y sacarla fuera. Antaño nada me daba asco, pero como hace años que no cojo nada que no sea bípedo, pues me dio un repelús que me moría. Con un papel me acerqué. Claro, en el marmol resbalaba y no podía andar, pero en el papel corría sin parar. Así que la agarré con la mano, que le asomaba la cola, y la saqué del edficio corre que te corre. Ni cuando me robé unos lápices salí con tanto miedo. Tu figuraté que me paran. De verdad, para algunas cosas soy de lo más tonto. En fin, que ya fuera la deje (fuertecillo con susto, soy lo peor) en una enredadera que hay. Y tan contenta la lagartija, claro.

Y esas son mis historias con batracios y reptiles. Hoy me siento genial, tras lo mal que me sentí con la lagartija, porque he salvado al sapo y le he enseñado a Pablo lo que se hace con los animales. Que bien.

Por otra parte, no se si conté que soy el "experto" de cine de la revista de la Unión Vegetariana Española desde el número 11. Es mi primer artículo así de enjundia, con lo que estoy super contento. Aquí os dejo el artículo al completo.

Portada



Editorial y sumario



Artículo



Besitos

La tribu del tofu

Buenas,

ayer estuvimos en el bautizo de mi sobrino Diego y hay que destacar cómo se portó Pablo. De chapó. Bueno, en la larguísima ceremonia (el cura se gustó), pidió pis y caca mogollón de veces, sólo para salir de allí, claro. Pero en el restaurante se sentó en su silla, empezó a comer y no hizo mayor ruido que el de masticar. Y qué saque. Comió pan, patatas, tortilla, tarta, helado, sorbete y algo más que no me acuerdo. Por cierto, que bien desde que está sin pañal. Tenemos algún que otro accidente, pero vamos, con un canto en los dientes. Esta semana estaba yo haciendo la cena, miro por la puerta y veo pasar un culillo pequeño con un orinal en la mano. Le veo sentarse, hace pis, se va al water, tira el pis, tira de la cisterna y se subió de nuevo los calzoncillos y el pantalón. El único pero es que se deja el culete fuera ;-)

Lo de Carmen está de impresión. Rica es poco. Esta mañana se ha despertado, la hemos metido en la cama y arropadita con nosotros. Que risa. Cosquillitas por todos los lados y muerta de la risa. Venga ruiditos, venga risas, y venga arañazos a todo el mundo. Ya apenas tiene cólicos, así que es super feliz. Por cierto, el otro día la nima estuvo en el fisio y me quedé con los dos a solas. Que miedo, pero los dormí a los dos con suma facilidad. Superpapá puede con todo, jajajaja.

Besitos.

18 de mayo de 2008

Primer día sin pañal

Buenas,

la gran noticia del día, que no comprendo como no ha salido en los noticieros, es que Pablo no lleva pañal. ¡Que mayor! Por la mañana, le he puesto sus primeros calzoncillos y me ha dado tiempo a hacerle la foto, por que acto seguido se ha hecho caca. Luego se ha hecho pis, y en casa de unos amigos, otra vez pis. Pero no pasa nada (salvo que se me había olvidado llevar calzoncillos, eso sí, 4 pares de calcetines), paciencia. Luego hemos comido, que os cuento.

Hace un tiempo hice un pedido a una cooperativa de cultivo ecológico por el consejo de un amigo del trabajo. No recuerdo ahora el nombre, creo que ya lo comenté aquí. El tema es que compré una harina de garbazos y unos garbanzos ecológicos que hasta hoy no había probado. Ciertamente, me han parecido mucho más sabrosos que los normales, y a un precio asumible (creo que eran poco más de 2 euros el kilo). Son muy pequeñitos, pero crecen con el agua a un tamaño manejable. Con ellos he hecho un potaje, que se diferencia de los cocidos simplemente por las espinacas (en nuestro hogar).

Potaje de espinacas y setas:
  • 3 puñados de garbanzos.
  • 2 zanahorias.
  • 1 patata grande.
  • Media lata de tomate triturado.
  • Media cebolla.
  • Un diente de ajo.
  • Media bolsa de espinacas.
  • 7 u 8 setas normales.
  • Una pastilla de caldo vegetal.
  • Sal, azucar y pimienta.
  • Una ola express.
  • Un ayudante de tamaño pequeño.
Ponemos en remojo los garbanzos el día antes. Picamos la cebolla y el ajo finitos. Los sofreimos y mientras cortamos las zanahorias en rodajas finas. Las echamos con la cebolla y el ajo, y lavamos las setas. Sin cortarlas, las añadimos al sofrito y dejamos que se reduzca el agua de las setas. Echamos el tomate, el azucar, la sal, pastilla y la pimienta, y reducimos de nuevo.

Entretanto, con ayuda del pequeño ayudante y una banqueta, vamos quitándole los rabitos a las espinacas. Una vez el tomate está listo, añadimos una patata en cuadraditos y removemos bien. Echamos agua (caliente mejor) y dejamos hervir. Lavamos bien los garbanzos y los echamos a la mezcla hirviendo. Cerramos la olla express y esperamos 20 minutos desde que empiece a dar vueltas el pitorro. Cuando termine, abrimos la olla (sin quemarnos), echamos las espinacas y volvemos a cerrar la olla express. La llevamos a ebullición y le quitamos el fuego durante unas dos horas, para que absorban bien los aromas. Y listo para comer.

El caso que a Pablo le gustan mucho los garbanzos, así que no se lo hemos pasado. Tras medio plato, y medio ahogarse con los pellejos de los garbanzos ecológicos, se los he pasado. Craso error, dado que me he tenido que comer yo los pasados y el mamonazo se ha zampado todo mi platazo. En fin, así son los niños.

Por la tarde ha caido una tromba de agua, así que hemos marraneado con todos tipo de guarrerías, y hemos hecho pis en el orinal varias veces. Sólo se nos ha escapado una vez nada más. Yupi. Para cenar una tortilla francesa, a la que le he echado media cápsula de DHA, y que a media tortilla ha dicho que eso sabía muy malamente, así que se la ha cenado el medio calabacín.

Finalmente, llevamos unos días que no se quiere tomar los biberones y no sabemos bien por qué. Salvo hoy que he negociado acostarme con él si se lo tomaba, el resto de los días me lo ha dejado a la mitad, o menos todavía. No se si estará cambiando o qué le pasa. El tema es que está más delgadito, con menos peso, pero mucho más larguirucho.

Ayer anduvimos de la comunión de un primo mío y lo pasamos muy bien. Carmen se portó muy bien, como Pablete. La comida no fue una maravilla, pero ya sabemos lo que es ir a este tipo de eventos para un vegetariano. Una ensalada de pimientos con cogollos y la consabida parrillada. Lo mejor desde luego estar con la familia.

Carmen lleva unas semanas sin cólicos (apenas) con los que está sacando lo mejor de ella. Hoy hemos jugado con los pies, que se le meten pelotillas y papi se los quita a soplidos. Luego hemos hecho palmas palmitas con los pies y se moría de la risa. Para comérsela. Por cierto, hablando de comer, cada día come más y mejor. Al principio se quitaba de la teta rápidamente, y ahora se pega allí y no hay quien la quite. Que ilusión.

En fin, ya os he aburrido con mis cosas.

Besitos.

16 de mayo de 2008

Declaro que todos los jueves sean fiesta

Buenas,

dicho queda, que me sentó ayer muy requetebién el día festivo. Hoy he leído en el desayuno que no se qué partido catalán va a pedir que en España no se puedan adquirir productos derivados de la foca. Todo esto viene al hilo de los canadienses, que ha dicho que justifican las matanzas de focas para implantes coronarios. Luego también he leido que se puede obtener de ellas un aceite un 30% con más omega-3 que de los peces. Finalmente, el artículo contaba que en realidad estos solos los usan los diseñadores de moda, con lo que desde aquí mi más absoluta repulsa a esa panda de malnacidos. Primero, por misógenos y dar la imagen de la mujer que dan (la anorexia no mola nada, nos gustan cuerpos de verdad, que sonrían y parezcan felices) y segundo por usar pieles. Dicho queda.

Como os conté el otro día, he rescatado un libro de cocina vegetariana baja en calorías (mi madre cree incomprensiblemente que estoy gordo) y he vuelto a hacer otra receta. No tiene nada que ver con la que venía en el libro, pero la idea es lo que cuenta.

Verduras al horno con salsa de piñones
  • Un cebolla y media.
  • 7 u 8 champiñones.
  • Un poquito de brócoli
  • Zanahorias y calabaza.
  • Piñones.
  • Leche.
  • Queso.
  • Romero, harina, sal y pimienta.
  • Pan de molde.
Por un lado, hacemos lonchas gordas de todas las verduras (se pueden añadir más) y las echamos en agua hirviendo durante 8 minutos, para que queden tiernas. Calentamos el horno mientras tanto. Escurrimos bien las verduras y las ponemos en el horno espolvoreando romero, mejor en la parrila (poner algo debajo), durante unos 25 minutos a 200º.

Por otro lado, freímos la media cebolla con los piñones (cuidado no se quemen) y cuando poche, añadimos la cucharada de harina. Le damos un meneito y vamos echando leche para hacer una besamel. Una vez coja consistencia la besamel, le echamos sal, pimienta y un poco de queso para darle más sabor. Incluso se le puede añadir más romero a la salsa.

Tostamos pan de molde, y lo cortamos en diagonal. Echamos la salsa en un bol y la ponemos en medio de los panes (una presentación, que se suele decir). Sacamos las verduras del horno y las ponemos en una bandeja. Se le echa parte de la salsa por encima.

Para comer, se van cogiendo mitades de pan bimbo, se le echa por encima las verduras y luego un poco más de salsa. Y ya está. Es un plato laborioso, pero la verdad que esta bastante rico.

Y de regalo, las lentejas que hice ayer y estaban de escándalo. Con los mejores secretos de un servidor.

Lentejas (para dos estomagos grandes y uno pequeño)
  • Una cebolla.
  • Tres o cuatro patatas pequeñas.
  • Dos zanahorias.
  • 2 tomates.
  • Dos puñados y medio de lentejas pequeñas. Se pueden poner en remojo cuando empecemos a hacer el plato.
  • Media pastilla de caldo vegetal, sal y pimienta.
  • Mucho cariño.
Picamos finísima la cebolla y la añadimos a una olla con aceite caliente. En lo que se pocha, cortamos muy finita la zanahoria, incluso si se quiere a daditos pequeños. La añadimos a la cebolla. Pelamos los tomates y los cortamos en trozos pequeños. Cuando esté pochada la zanahoria, añadimos los tomates y bajamos el fuego un poco. Pelamos las patatas y hacemos daditos pequeños. Cuando esté reducida la salsa del tomate, echamos la patata junto con la pastilla de caldo, la sal y la pimienta. Removemos bien para que no se nos pegue la patata.

Lavamos bien las lentejas y las añadimos a la olla. Removemos bien para que vaya cogiendo aromas y sabores. Echamos agua para que se cubran, pero que no se ahoguen. Ponemos un fuego medio y cuando la patata esté tierna, quitamos el fuego. Lo dejamos descansar un par de horas para que se rehidrate bien las legumbres y ya está.

Como dice mi familia política "me salieron especiales".

Besitos.

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La tribu del Tofu

Buenas,

como decía arriba, los jueves a partir de ahora son festivos. Que me lo pasé genial. Primeramente, me fui a la cama de Pablo a amarrarle un rato más (que las 6:30 es muy pronto para un festivo). Claro, esto desencadena en guerra de besitos, que si me da un cabezazo en la nariz, etc. Luego hicimos juntos la comida, con el típico "papa ¿qué haches". Después me llevé a Carmen de paseo a que me metieran los bajos de los pantalones y a comprar un tendedero para mi madre. Nos comimos las lentejas, que como digo estaban de muerte. Una siestaza de cuatro horas, que el medio calabacín tuvo que entrar a ver si respirábamos, y a sanear la habitación, que olia a machotes.

Por la tarde, un rato en familia y casa de mi madre a ponerle el tendedero. En qué momento, parecía un tendedero Ikea del montaje que traía. Luego al parque un rato con Pablo y a echar gasolina (su primera vez, se puso hasta el guante, el personal se partía de risa). Todos a cenar, los mayores a cosas de mayores y los pequeños a dormir y pegar mocos en el colchón.

Un día genial!!

En otro orden de cosas. estoy viendo que los hermanos pequeños enferman antes que los mayores. Pablo no enfermó hasta la guardería y Carmen ya tiene sus primeros lustrosos mocos. Y es que teniendo a un hermano tan cariñoso no me extraña. Por cierto, Carmen ya pesa 5,120 según la báscula de la farmacia, y está preciosa a más no poder. Y Pablo está cada día más delgadito, no se por qué. Está fuertote, pero se le caen los pantalones. Ciertamente no se queda quieto. Una cosa que me mosquea un poco es que el biberón de por las noches ya no lo quiere, sólo se toma la mitad y quiere dormir. Bueno, si lo quiere, pero sólo para conciliar el sueño, no lo apura ni de lejos. Quizá este algo pochillo.

En fin, pilarín, nada más que contar.

Besitos.

14 de mayo de 2008

Papa, ¿Que haches?

Papa, ¿qué haches? - Pues nada, escribiendo en el blog.
Papa, ¿qué haches? - Eso, escribiendo en el blog.
Papa, ¿que haches? - Nada, vamos a jugar con los coches.

Buenas,

madre mía, que fecha más bonita fue la de ayer, el primer mensuario de mi abandono total y absoluto del blog. Pero eso va a cambiar hoy, dado que uno al mes es una cantidad muy buena para un blog. Que más abruma ;-)

A ver que os cuento, que ahora ni se de qué hablar. A ver, si, de esto mismo. Han sacado una marca de patatas fritas unas nuevas variedades así como muy selectas y refinadas. En concreto compramos unas que eran de cebolla caramelizada, que estaban bien, pero tampoco eran la rehostia. El tema es que vi que había otra variedad que eran "al pollo frito" y pensé que serían como el resto, aromas artificiales que nada tienen que ver con el animal. Pues no, estas tienen pollo frito de verdad. Ver para creer. Al hilo de esto, éramos habituales usuarios de unos fideos chinos al curry que vienen en un paquete rectangular. Unos de esos que se hacen en 2 minutos con un poquito de agua. Pues ahora le han cambiado la fórmula y resultan que tienen caldo de pollo, o de gambas o de algo así. No recuerdo. Así que otra cosa menos.

Por otra parte, otro de los motivos de mi ausencia ha sido que me ha dado por la fotografía y por escribir relatos. El primer apartado ya se me ha pasado, dado que me he hartado con mayúsculas de ver bichos, pero me ha servido para aprender muchas cosas. Aquí dejo mi legado fotográfico:

http://www.flickr.com/photos/89282992@N00/

el tema de los relatos como viene de antiguo y escribir si que me gusta, pues sigo con ello. Concretamente, he descubierto que hay infinidad de concursos literarios, con los que engordar el ego a tope. Por ahora, me he presentado a uno y lo he ganado. Así, sin más. Si es que cuando se tiene lo que hay que tener ;-)

http://www.eurojoven.org/DetalleNoticia.asp?ID=882

y el relato ganador es este:

125 palabras

Si, ajá, ¿un relato corto? ¿Para la casa de la juventud de Alcobendas? Si, fácil. ¿Solo 125 palabras? Ah, que el jurado no quiere leer más, vale, entiendo. ¿Que tiene que aparecer la palabra estrella como sea? No hay problema, hablo de mi carrera de estrella de los medios ¿Cómo que mi aparición junto a Espinete en Barrio Sésamo no se puede considerar carrera? Bueno, hablo de las estrellas de la galaxia blaugrana, ¿Qué están en horas bajas? Bueno, recuperarán potencial. ¿No querrás que hable de las estrellas del cielo? También es verdad, o eso o de la lejía Estrella que no deja huella. Oye, te dejo, voy a ver si Ganímedes me inspira. Luego te cuento los progresos. Venga, nos vemos.

esto me durará exactamente hasta que no gane dos concursos, que me enfade y abandone (como a mí el desodorante).

Finalmente, os cuento que hace mucho tiempo mi madre nos regaló un libro llamado "Cocina vegetariana baja en calorías. Recetas vegetarianas innovadoras para cocineros intrépidos" que ni había abierto. Pero ayer decidí abrirlo, y está bastante simpático, y tiene unas fotos que dan hambre. Así que me hice una, adaptada a lo que había en el frigo que era poco:

Arroz con tofu:
  • Arroz.
  • Tofu (¿A qué era fácil la receta? Jajaja)
  • Cebolla.
  • Brócoli.
  • Una cucharadita de cúrcuma.
  • Una cucharada de salsa de soja.
  • Caldo vegetal.
Me da hasta vergüenza explicarla de lo fácil que es. Cortamos la cebolla lo más fino que podamos sin rebanarnos un dedo (pasaría a ser Arroz al porcino). Echamos la cebolla al aceite caliente, cuando veamos que se pocha añadimos el tofu cortado en daditos pequeños. Lo dejamos a buen fuego un par de minutillos y añadimos la cúrcuma y el arroz. Removemos para que coja color y vertemos la salsa de soja. Movemos bien y echamos el caldo necesario (la medida del arroz que usemos). Finalmente, cuando hierva el agua, echamos el brócoli, en pequeños ramilletes. Tenemos que ir removiendo el arroz cada tanto, para que se mezcle bien el sabor. Dejamos reposar un poquito, y listo. Se le puede dejar un poquito de caldo si se quiere.

Facilísimo y riquisísimo.

Besitos.

La tribu del tofu

Buenas,

Carmen pasó posiblemente el peor momento de su corta vida ayer, cuando estuvo llorando 6 horas casi sin parar por un cólico. Posiblemente también haya sido nuestro peor momento, o del top 10. Al final logramos que se tirarse unos "peitos" (que diría su hermano) y se durmió, pasadas las 2 de la mañana. Hoy parece que ya está bien. En otro orden de cosas, ya apenas llora y está encantadora. Se rie, hace ruiditos, para comérsela y no dejar ni las migas. Por cierto, se le está poniendo el pelo rubio, no se por qué.

Pablo también esta super rico, en especial con Carmen. Cuando llora le lleva el chupete, o un juguete, la mueve en la silla para que no llore, etc. Es un niño fuera de lo normal. En la parte normal, cada día anda más gamberro, y más gracioso, claro. Para la próxima semana tenemos pensado quitarle ya el pañal, que al parecer es de los pocos de la clase que aún lo llevan. Además, ya empiezan a ser un problema para él mismo las cacas que hace. Mejor que suelte el mojón en el orinal. Ah, la balanitis se le curó ;-)

Besitos.

13 de abril de 2008

Banalitis

Buenas,

la semana se ha terminado y ya estoy hasta afeitadito para mañana el trabajo. Lo más relevante semanal ha sido que ha llovido todo lo que ha querido, en muchos lugares de España incluso ha llegado a la capa freática, lo que quiere decir que los acuíferos se llenarán de nuevo. Como dice el refrán, no llueve siempre a gusto de todos, pero me resulta de tal egoismo los que se quejan de estas lluvias, que ni merecen el comentario de un servidor.

Llevo desde hace unos días queriendo hablar de los embutidos vegetales, dado que los probé y me parecieron muy buenos. Por un lado, desde hace mucho tiempo que tomamos patés. No es que los tomemos mucho, dado que me parecen caros y terminan siendo pesados, pero están bien para algunos momentos. Y lo que comí hace poco y me pareció muy interesante era una especie de mortadela vegetal. De la marca El Corte Inglés, se la compró la mujer de mi padre a Paplo, pero por avatares del destino (y por que estaba cojonuda) no llegó a su destinatario. Viene en lonchitas y son de varios sabores, gustándome todos. A ver si la compro algún día para casa. Muy recomendables.

La tribu del tofu

La semana ha sido dura con muchos altibajos. Lo más destacable, para mal, ha sido una infección que ha tenido Pablo en el pito. Una de esas cosas que si la hubiera tenido yo, mi medio calabacín se hubiera ido con los niños a vivir con mi suegra, pero como la ha cogido Pablo no ha pasado de ahí. Al parecer es muy común, y se llama Banalitis o algo parecido. Le ha resultado muy dolorosa, sobretodo cuando teníamos que sacarle el pus. Os voy a ahorrar detalles, pero decir que la sensación ayer de alegría y flojera cuando conseguí (sentado encima suyo para inmovilizarle) extraer todo el pus no se me olvidará nunca. Lo bueno es que ya lo tiene casi curado, y que no le duele casi nada ya.

Por lo demás, de maravilla. Se arranca a hablar muchísimo más, incluso animándose a regañar a su bisabuelo (que el hombre hace poco caso y se va a costipar). Con Carmen es un super hermano, dándole besitos, ayudando a poner el pañal y mil cosas más. Con nosotros se pone rebelde, pero vamos, cosas de la edad. Una anécdota que ha pasado hace un ratito. Le he dado la cena y no le veía con nada de sueño, así que nos hemos quedado los cuatro aquí jugando. Cuando la niña ha dicho de acostar a Carmen, me ha venido corriendo y me ha dicho "Papa, el bibe, el tete y a dormir". Y ale, a la cama toda la prole. Me le como.

Carmen es muy llorona, pero pensamos que todo viene por los gases. Se retuerce mucho de dolor, se despierta y no hay manera de que tome el pecho, aunque lo intenta. Por suerte, combinando dos posturas de dar el pecho, su madre logra que medio coma de las dos. A ver si se le forma bien ya el interior interno y dejan de darle estos dolores. Por lo demás, está para comérsela. Cuando coge el sueño, lo coge infinitamente más profundo que Pablo, y duerme bastantes horas. Y cuando está despierta sin dolores, te la comes. Como se queda mirandolo todo, con muchísimo interés. Que rica.

En fin, que esto ha sido la semana. Seguro que se me olvidan muchas cosas, pero qué se le va a hacer.

Besitos.

8 de abril de 2008

Vuelven las vacas locas

Buenas,

como lo leéis, vuelve la crisis de las vacas locas. Según se puede leer en muchos periódicos, han muerto dos personas, una por viajar a Inglaterra y la otra por comer sesos. Al parecer, ambas se contagiaron antes que las medidas del gobierno se pusieran en funcionamiento, que el tiempo de incubación es muy largo, por lo que se puede estar medio tranquilo. Medio tranquilo por que si la comiste hace unos años puede que la tengas latente. A lo que iba.

Según estaban contando la noticia, me ha resultado muy violento lo que decían y cómo lo decían. En mi mundo la gente no come sesos, más que en las películas de zombis. Es más, no hay ministras que digan que se puede hacer caldo con la médula de un cerdo, ni hay ministros que emulen a Fraga en Palomares y se coman una vaca a bocados. Por eso, noticias como la de hoy me pone bastante triste, dado que no termino de concebir que la gente siga comiendo animales. Y mira que lo veo a diario, pero no se, que ya lo digan por la radio me ha resultado escandaloso. Será que me hago viejo.

Al hilo de lo que comentamos, ayer me pasó algo similar durante la comida. Un compañero explicaba que él compraba carne ecológica, y no es que me sentara mal, si no que me resulto violento. Violento estar escuchando cómo se mata a una vaca y cómo se come la susodicha. Por cierto, contaron una cosa que me pareció interesante. Al parecer, a raiz de las vacas locas, se prohibió echar las vacas muertas al prado para que se las coman los buitres. Esto ha traído como consecuencia que los buitres se mueran de hambre, dado que la población era mucho mayor que los cadáveres que pueden encontrar por sí solos. Es decir, para evitar que se propague la enfermedad de las vacas locas, se merma un colectivo que de por sí no debería crecer dado que se le alimentaba artificialmente. Lo que más me chocó de toda la historia es que al parecer los ganaderos tienen que pagar por res muerta a una empresa para que esta incinere los restos. Pues esta empresa, en vez de incinerarlo, lo que hace es machacar las vacas, para sacar una harina con la que se alimenta a su vez a otros animales, como las truchas. Luego nos quejamos de los males que tenemos, si es que los vamos buscando.

La tribu del tofu

Tornando hacia temas infinitamente más alegres, Carmen ha cumplido ya su primer mes de vida. Esta muy despierta y divertida, aunque llora bastante por culpa de los gases y de ¡los dos dientes que le están saliendo! Desde que nació parecían cuajados tres dientecillos, pero es que dos se convierten en realidad. Por suerte nos ha explicado la pediatra on-line que no nos preocupemos, que los lactantes ponen la lengua entre la mandíbula inferior y el pezón, con lo que no muerden.

Según mediciones propias, Carmen pesa 4,300 y Pablo 14,850 (y mide 90 centímetros). Según la doctora, Carmen pesa 4.180, por aquello del factor báscula, supongo. El caso es que están los dos estupendamente. Ayer me pasó una cosa super tierna con el peque. Los lunes yo tengo que ir a entrenar a los chavales, con lo que estoy un ratito en casa. Llegué, y como estaba la abuela, me hizo poquito caso. Cuando llegó la hora de irme, vino que no quería que me fuera. Me senté con él a explicarle y nada, abrazado que no quería irse. Total, que le dije "Pablo, ¿te has tomado todo el yogur?" Se le cambió la cara, echó a correr, se dió la vuelta, se me tiró encima, me dió un abrazo y un beso y se fue con el yogur. No se si pensar que le gusta más el yogur que yo, o que las penas con yogur son menos, je, je.

Para ir finiquitando, os cuento la anécdota del otro día con un pediatra. Resulta que los del seguro nos regalaban unas ecografías por el nacimiento de Carmen, para ver que tal está y detectar posibles problemas. Total, que tras hora y media, pues estábamos algo hartos de pruebas, y nos tocaba ya el pediatra. Un señor mayor, mentor de nuestra pediatra on-line, revisó el historial del medio calabacín y vió que era vegetariana. Preguntó que si era vegana, y que si lo fuese la iba a regañar, por que los bebés necesitan proteinas para crecer. Hicimos caso omiso del comentario y siguió la revisión. Como no se había quedado contento con el comentario, al rato aseveró que yo no sería vegetariano. Cuando le dije que no comía ni huevos le pareció que escondo el fuet bajo el colchón. Pero tampoco dijimos nada. Ya al final, cuando casi nos íbamos, nos dijo que Pablo si que comería carne, como muy alarmado. Cuando le dijimos que no, nos dijo que eso era por que él no era su pediatra, que si no.

Ciertamente me quedé con las ganas de sentarme allí con él a que me explicara el porqué de las necesidades que Pablo coma "carne", dado que no me quedan nada claras. Pero como estábamos hartos, el pediatra era harto simpático y no me apetece debatir con todo el mundo, ahí quedó la cosa. Estoy por pedir cita con él sólo para este tema, no dio más.

Besitos.

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