... o vida y obra de la tribu del tofu, como gusten ustedes.

9 de agosto de 2009

El equipo del tofu

Buenas,

esta mañana, domingo para más señas y tras habernos acostado tarde viendo capítulos de "The Big Bang Theory", ha venido Pablo a mi lado y me ha dicho "Papa, quiero agua". Tras recuperarme del susto de tener a medio milímetro de la nariz esa boca llena de dientes, me he levantado, se ha bebido un vaso enorme de agua calentorra (en verano no sale fria en los baños) y se ha metido entre medias nuestro. Al rato, se ha ido a la habitación con Carmen. Cuando el medio calabacín ha ido corriendo para que no despertase a la peque, estaba Pablo con el bibe de agua de Carmen dandole agüita. Y ella chupa que te chupa. Si es más bueno mi peque, me lo beatifican.

Y es que forman un equipo magnífico. En la guarde, a pesar que Carmen tiene 17 meses, la han puesto con los mayores, dado que con los peques se aburre. Así que están todo el día juntos. Hace poco miré por la ventana antes de recogerles, y sólo se les oía a ellos. Pablo respondiendo a la profesora, y Carmen dando voces como loca. Y al volver del cole, lo primero que hacemos es descalzarnos. Pablo se quita los zapatos, y luego Carmen se sienta muy quietecita para que él se los quite a ella. Por no hablar de las veces que ella quiere, por ejemplo, dar la luz, y super Pablo la levanta como puede para que llegue al interruptor.

Volviendo a la serie de físicos que nos tiene enganchados ahora, Carmen cada día se parece más a Seldon, por lo pesada que se pone. Seldon, cuando llama a la puerta sigue el ritual "Toc, toc, Penny, toc, toc, Penny, toc, toc, Penny" y Carmen, cuando quiere algo empieza, con el mismo tono de voz "Bibe, agua, tititas, papa, mama, bibe, agua, tititas". Y así en un bucle infinito.

Y esto es todo en un caluroso domingo en el que los peques tienen lentejas para comer, y nosotros migas con salchichas de tofu.

Besitos.

P.D: Si, ya se que está mal escrito, pero es que "alguien" se ha comido la S.

6 de agosto de 2009

Sabía yo que mi Terry escribiría algo así

Mama, biciclas muy bien - Pablo dixit tras una exhibición, mezcla de ciclismo y circo del medio calabacín.

Buenas,

Pablo es una caja de sorpresas en cuanto a vocabulario, dado que me da que pensar si muchas de las palabras que dice no son mejores que las auténticas. El otro día, el medio calabacín se montó en su bici con ruedines y ando unos metros, para el deleite del respetable. Y Pablo le dijo "Mama, biciclas muy bien". Y es que bien pensado, ¿como se dice que montas bien en bici? No es lo mismo que pedalear bien, dado que puedes pedalear sobre una bici estática, y decir "montas muy bien en bicicleta" es muy largo. Así que "biciclar" es un verbo que la RAE debería incluir ahora mismo en el diccionario.

A lo que iba el post. Yo soy lector de Terry Pratchett, el segundo escritor inglés con más ventas de la historia, sólo superado por Rowling (Harry Potter). Es muy meritorio, dado que cosecha el género de la ciencia ficción, que no es muy dado a las super ventas. En su día se creó un universo, sobre el cual navega un "planeta" llamado MundoDisco, y lleva más de 30 libros ya escritos. Una pena que tenga Alzheimer. Total, que siempre me ha parecido que este hombre debería ser vegetariano, dado que es muy inteligente, y le pega muchísimo serlo. O por lo menos incluir comentarios vegetas. Tras más de una decena de libros leidos, nada de nada. Hasta que leyendo "Brujerías" encontré lo que buscaba (por ponerme melodramático, en realidad me saltó al morro). Una de las tres brujas, la más joven, tiene tres momentos muy buenos:

Creando un hechizo en un caldero:

-Hay mucha gente que se muere de hambre en Klatch, seguro que ellos no harían tantos ascos... Bueno, bueno. «Trigo entero y lentejas también, que hiervan en el caldero.» ¿Qué pasa con el sapo?
-¡Por favor, Yaya, no haces más que poner pegas! Ya sabes que la Abuela era contraria a toda crueldad innecesaria. La proteína vegetal es perfectamente aceptable como sustituto.
-Supongo que entonces tampoco habrá escorpiones, ni ojos de serpiente.

-No, Yaya.


Indicando a unos artistas ambulantes el camino:

-¿Quieres compartir nuestra comida, ancia..., abue..., señorita? -preguntó-. Me temo que sólo podemos ofrecerte cerdo salado.
-La carne es un veneno para el sistema digestivo -le informó Magrat-. Si vieras el interior de
tu colon, te quedarías horrorizado.
-Estoy seguro -murmuró Hwel.

-¿Sabéis que un varón adulto lleva constantemente en los intestinos dos kilos de carne roja
sin digerir? -insistió la joven, cuyas conferencias informativas sobre temas de nutrición tenían fama de lograr que familias enteras se encerrasen en el sótano hasta que se marchaba-. En cambio, la piña piñonera y las semillas de girasol...

Criticando una caracterización de brujas de los mismos artistas:

-Y a los malos tratos para con los animales -murmuró Magrat-. Todo eso del ojo de perro y la oreja de sapo..., ¡nadie usa esas cosas!
Yaya Ceravieja y Tata Ogg pusieron mucho cuidado en no mirarse.

-Las brujas no son así -siguió Magrat-. Vivimos en armonía con los grandes ciclos de la naturaleza, y no hacemos daño a nadie, son muy malos al decir lo que dicen. Deberíamos llenarles los huesos de plomo derretido.

Así es Terry Pratchett, tremendamente sabio.

Besitos.

P.D: Si no conocéis nada de su obra, os recomiendo "Pies de barro", "Guardias! Guardias?" o "Ritos iguales". Incluso los dos primeros "El color de la magia" o "La luz fantástica". Estos últimos que comento son diferentes, geniales, pero diferentes. Y los tenéis en bolsillo todos.
P.D.2: Una recomendación. NUNCA leáis las contraportadas de los libros, dado que te cuentan habitualmente el final del mismo.
P.D.3: Ni la Wikipedia, que ya me ha jorobado uno que tenía pendiente.

4 de agosto de 2009

Una de mantis

Papa, no nos han dado de merendar - Pablo, entre la incredulidad y la desesperación.

Buenas,

efectivamente, hoy empezaba la jornada reducida en la guarde, con lo que a las 15:15 he ido a por ellos. Y Pablo ha salido indignado ante la falta de merienda, que no puede ser que vaya a buscarles tan pronto. Como ha recalcado más tarde, en declaraciones al medio calabacín "es que papa ha venido muy pronto". Vaya comida que me han dado, por un lado yo tratando de comerme las lentejas, por otro dando un melocotón a los dos. Por cierto, buenísimos los melocotones, de esos sabrosos que te chorréa hasta el codo (sabréis que el codo es el único lugar del cuerpo que no te puedes chupar con la lengua, o eso dicen). Luego un sandwich de paté vegetal, que Pablo se ha comido con sumo agrado y Carmen ha decido meterle los dedos hasta disgregarlo en átomos. Y de remate, un zumo de naranja. Bien por el primer día de guardería reducida.

Cambiando radicalmente, el otro día nos fuimos a dar un paseo-cotilleo por las afueras de la casa de mi suegra, y nos encontramos al volver con una mantis bastante grande en medio de la carretera. Como no pensaba hacerle el amor, me sentí seguro, así que fuimos a por la cámara mi pequeño ayudante y un servidor. Pablo pensó que lo mejor era darle algo de comer, así que le tiró una aceituna, que pensaría la mantis que sin cerveza, una oliva no vale nada. Por suerte se cruzó con nosotros, que estando donde estaba, la aplastaba un coche en un ratico.


Para finalizar, Carmen ha cambiado mucho sus hábitos acuáticos. Ha pasado de no querer entrar en la piscina, a tirarse como una loca inconsciente. Tenemos que tenes un cuidado continuo, que esta se nos ahoga. En fin, a ver si aprende a nadar prontito.

Besitos.

P.D: ¿No os habéis sentido pelín ridículos tratando de chuparos el codo? Jeje.
P.D.2: Se me olvidaba, el molinillo de nuez moscada se puede comprar en El Corte Inglés.

3 de agosto de 2009

Dame más molinillo

El índice de mortalidad en el ser humano es del cien por cien - Jaume Perich.

Buenas,

llevo dos semanas que no se si he cogido la gripe porcina, o que el porcino que es un servidor ha cogido la gripe, pero no levanto cabeza. Lo peor es la tos que tengo, con la garganta reseca. En fin, nada que 300 millones de euros no puedan arreglar. Hablando de millones de euros, ya me podían tocar a mi los de la primitiva, que la hecho con mucha ilusión y mis fines son nobles y buenos. Más noble que poder dedicarme a mi hobbies (los señores de la Tierra Media bajitos y de pies peludos que viven en el ático) no puede haber motivo.

A lo que iba. Estoy locamente enamorado de los molinillos de especias. Antaño tenías como mucho el de pimienta, para que la cosa fuese más fresca. Poco a poco vinieron a nuestros hogares el de nuez moscada, el de cinco pimientas, el de sal con alguna especia. Y ya es el despiporre, con más de 10 selectas especias en cada molinillo. Un toque de muñeca, y un frenesí de sabores en el plato. Una pobre pasta con tomate pasa a ser "Sémola de trigo dura a las finas hierbas italianas con reminiscencia del Adriático". Y eso que sólo le has añadido albahaca, aceituna y poco más.


Luego está que no es lo mismo un molinillo que otro. Los más cutres se atascan, y en más de una ocasión he temido por mis dedos, por si me picaba uno. Los de mayor calidad, muelen a tal velocidad, que sin darte cuanta tienes el plato "Montaña nevada de especias" que por muy buenas que estén las susodichas, son incomestibles.

En fin, que esos son mis molinillos, pero que busco más. No hay color entre una pimienta ya molida, y una de estas, por ejemplo.

Besitos.

P.D: Que alegría, qué alboroto, que ya ha salido mi lectora vietnamita a la palestra. Así da gusto, y lo bien que me habla el castellano, que parece del mismo Móstoles, jejeje.
P.D.2: En respuesta a otro lector, este blog tiene pocos comentarios por que es algo íntimo y personal. No es un blog que busque grandes masas de lectores, ni mucho menos. Voy contando cosillas y si alguien lo quiere leer, pues muy bien. Así soy.

1 de agosto de 2009

Helado de plátano, para el niño y la niña

Papa, hace un calor que se caga la perra coja - Pablo dixit. Qué cosas aprende en la guarde ;-)

Buenas,

el otro día, nuestra amiga Elena del delantal verde nos pasó bajo cuerda una receta de helado de plátano. Una complicadísima receta, que paso a reproducir, cargada de ingredientes, y en cuya realización han sido necesarias lo menos tres personas. Anecdóticamente, cuando saqué el plátano del frigo le doy un trocito a Carmen, lo muerde, lo escupe y empieza a correr por la cocina gritando "frio, frio, frio". Me la como.


Helado de plátano.
  • Plátanos.
  • Leche (vegetal o animal, al gusto)
  • Vainilla, palitos y vasitos (todo esto opcional).
Pelamos el plátano (un día de estos busco el video de como se pela un plátano, que es muy curioso) y lo cortamos en trocitos finos. Lo metemos al congelador y esperamos un par de horicas hasta que se congele. Con ayuda de espátula, tenedor u otro objeto punzante, lo despegamos del plato y lo echamos al vaso de la batidora. Añadimos un poco de leche y batimos con la minipimer. Debe quedar una pasta homogenea y más bien espesa. Si queremos añadir vainilla, al gusto.

Y ya está. Se sirve directamente, dado que está ya congelada y se come con cucharilla. El briconsejo del Tito es comprar unos vasitos de chupito de plástico y unos palitos de plástico también y hacer helados para los más peques. Todo salud, y sin nada de azucar.

Besitos.

31 de julio de 2009

Brócoli sobre lecho de tubérculo y manta de puerros con champiñón

Papa, las verduras no tienen boca, es que son dibujos - Pablo con paciencia infinita.

Buenas,

el otro día un lector me acusaba que en el blog de Pablo y Carmen no se hablaba de temas vegetas. La hecatombe, amigos, la hecatombe. Si es que sois insaciables, pero como aquí estamos para agradar al público, vamos con una recetica que se hace rápidamente y está más estupenda que la Pataki recubierta de chocolate negro.


Brócoli sobre lecho de tubérculo y manta de puerros con champiñón

Ingredientes:
  • Un puerro.
  • Cuarto de kilo de champiñones.
  • Un brócoli.
  • 2 patatas.
  • Sal, pimienta y las especias que queráis.
  • Aceite de oliva.
Por un lado, pelamos las patatas, las partimos y las cocemos junto con el brócoli troceado. Así cuecen antes. Cuando estén tiernas, las quitamos del fuego y las pasamos por agua para que no siga cociendo el brócoli.

Por otro lado, picamos finito el puerro y lo freimos. Cuando poche, añadimos los champiñones picados no demasiado finos (al gusto). Echamos las especias que queramos, por ejemplo, romero, sal, pimienta y tomillo, para darle un gusto ibérico, y sacamos del fuego.

Sobre una bandeja con fondo que se pueda meter al horno, echamos la patata y la machacamos con el tenedor, para hacer el lecho. Le echamos sal, pimienta y un buen chorreón de aceite de oliva. Removemos y aplastamos para tener un colchón de latex, como mínimo. Añadimos por encima el sanísimo brócoli. Mejor si pones las florecillas hacia arriba, para que vean la que se le viene encima, y por que es importante la presentación. Finalmente, echamos con cariño la manta de puerro y champiñón, tratando de crear una fina capa sobre todo el brócoli.

Añadimos queso si nos place, y metemos al horno un ratico para que tome más cuerpo.

Y ale, con pan para mojar, que la comida más rica está.

Besitos.

P.D: Un nombre bien rimbombante es la clave de toda receta, tenedlo bien claro. Si digo, "fritanga de puerro y champi sobre patata y brócoli cocidos" no es lo mismo, ¿a que no?

30 de julio de 2009


Ningún trabajo es tan sencillo, que no pueda hacerse mal - Ley de Perrusel.

Buenas,

estaba leyendo el blog de una prima mia, y me ha entrado un poco de nostalgia, o de tristeza, o de qué se yo. Advierto que este es un post de esos que no se ni qué escribir, por si quieres ir revisando si el Madrid ha fichado a alguien, o cosas similares. Antes de que se me olvide, le ruego al lector que tengo en Vietman, que deje un mensajito, que me tiene completamente intrigado.

La gente hace cosas apasionantes en la vida, viaja por lugares remotos, tiene trabajos alucinantes, vive en sitios interesantes, y luego me veo a mí, y si no fuese por la familia, vaya caca. Que todo se lo busca uno, no digo que no, pero que me hubiera gustado viajar más cuando estaba a tiempo de ese tipo de viajes. Siempre me ha dado mucha pereza, y buscaba excusas para no irme por ahí. Y eso que he estado en paises tan dispersos como Marruecos, Polonia, Ucrania o Suecia, pero tenía que haberlo hecho más. Y eso que he viajado durmiendo en cartones en el suelo, o en los mismos trenes que te llevaban de un lado a otro, o en pensiones familiares de dudosa comodidad. Y aún así, siempre he puesto excusas para viajar. Ahora tengo un excusa bastante buena, y me da rabia no haber aprovechado antes para viajar más con el medio calabacín. Y eso que ella siempre estaba dispuesta, pero yo siempre con excusas. En fin, espero que esto se remedie, y conozcamos el mundo entero, como mi madre, que ha recorrido casi todos los continentes no helados (le falta Asia, creo).

Y diréis que es sólo viajar, pero son más constantes en la vida. En fin, que vaya caca de día. Y sin motivo aparente, dado que se me ha quitado el dolor de cabeza que llevaba una semana golpeándome. A lo mejor como me he lavado la cabeza, el mapache saxofonista se ha ido a otro lugar a tocar, qué se yo ;-)

Cuando cree este blog era más por compartir un poco temas vegetas y demás. Pero ahora es una terapia, la via de escape de una necesidad que tengo, escribir. Me encanta escribir, pero como soy poco constante, rápido me canso. Y claro, así no se mejora. Además, que eso acarrea otro tipo de problemas. Así que, como dice un amigo, sigo escribiendo "el blog de Pablo y Carmen". Que un día lo leerán y me perderán el respeto por completo.

Leyendo a mi prima, periodista de carrera y nosequé de profesión, me he dado cuenta que el valor que tiene mi forma de escribir es único. Para bien o para mal. Si escribo de otro modo, no me gusta lo que leo, así que esto es lo que hay. Ir soltando lo que viene por la cabeza del modo más divertido que sepa en ese momento. Que influye mucho si escribo poco o mucho, cuanto más escribo, más divertido resulta. Creo yo.

Pues nada, voy a ir poniendo fin al post más subrrealista que haya escrito nunca.

Besitos.

P.D: Prometo contestar a los posts, que ya ni eso. Qué desidia veraniega.
P.D.2: Lo del lector de Vietnam es en serio, que estoy en un sinvivir.
P.D.3: Lo mal que se ven las fotos cuando las subes al Picassa, en casa se ven como tropecientas veces mejor.

28 de julio de 2009

Carmen en el acantilado

Buenas,

ya hace mucho tiempo que dejé de lado mis labores de crítica cinematográfica, por el bien de la Humanidad y del séptimo arte. Pero quien tuvo, retuvo, donde hay rescoldos puede surgir la llama, y no digas que ese cura no es mi padre, por lo que vamos a dar unas pinceladas. En concreto, vamos con el cine infantil, el cual lo cultivo mucho.

No me gusta el cine para niños que está basado en el bien y el mal, en seres que sufren y que con esfuerzo salen y demás. Odio Dumbo y la mayoría de cine de Disney, no me gustan las madres y padres que mueren, las hermanastras malvadas, los peces que se pierden en el oceano y un largo etcétera. Me gusta el cine sin más, que te cuenta una historia, donde no hay malos ni buenos, simplemente personajes que se cruzan en la vida del personaje y que aportan positiva o negativamente. Y en esto es un maestro Miyazaki. Por ese nombre no lo recordarán, pero seguro que si les hablo de madres que dejan a niños en Italia con un mono y se van a sudamérica, o abuelitos barbudos que cuidan de niñas que van siempre descalzas en la montaña, les va sonando el tema.

"Ponyo en el acantilado" es la última propuesta de Miyazaki, creador de Chihiro, Totoro y otras maravillas visuales. Para empezar, no hay efectos especiales ni ordenadores, esto está todo dibujado a mano. Y cada fotograma ruborizaría a Walt Disney si le pasan por el microondas. Una pasada. La historia nos habla de un niño que vive en un faro en un acantilado con su madre. Un día se encuentra con un extraño pez, con cara de niño, y lo saca del agua para hacerse amigo suyo. Pero el mar lo quiere recuperar, y el pez que se llama Ponyo sólo quiere ser humano. El ritmo es trepidante, las alusiones a mitologías constantes, y las animación ideal. No es la mejor del maestro, pero desde luego se puede ver una y otra vez. Eso sí, no para niños muy pequeños, dado que les puede dar algo de miedo. Altamente recomendable, sobretodo para mayores que han perdido "infancia".

"Alicia en el país de las maravillas" es una propuesta de Disney de los años 50. Se la pusimos a Pablo y se quedó con los ojos como platos. Carmen bailó, saltó e hizo el tonto. Pero Pablo parecía lobotomizado. No se, no se, la película está chula, pero creo que no es el target nuestro hijo. Siga buscando, que diría un yogur.

"Pocoyó y el circo espacial". La película de pocoyó no es que aporte nada nuevo. Un capítulo largo con los marcianos enfadados y el circo, que la verdad que es muy divertido. Luego el baile tecno de Pocoyó, que me gustaba mucho más el baile del episodio en que descubren una radio. Y finalmente el episodio nunca emitido. De este leí que no se emitió por que los niños podrían tratar de llegar al cielo saltando sobre un balancín. O es que han madurado los niños, o que la ética de alguien ha variado un poco. Recomendable la película, al igual que toda la serie. Aunque discrepo con eso de "Bien por Pocoyó", cuando el mamonazo se ha pasado todo el episodio haciendo el bandarra.

"Winnie de Pooh, una primavera con Rito". Desde ya digo que Winnie es un moñas del quince. Hasta tal punto que Pablo dice "Ponme a Winnie y el moñas", jajajaja. No me termina de convencer, aunque a Pablo le encanta. Y es que los personajes con muy secos, con el conejo malhumorado que da mucha pena, el burro que hace que te plantees cortarte las venas con el ficus del salón y el Winnie que es un moñas. Por lo menos el resto tienen más gracia. A los más peques les encanta, pero para grandes, caca.

Dejo para otro día maravillas para peques como Totoro o Nocky la Bruja, que son canela fina.

Besitos.

P.D: Dos cosas sobre Ponyo. La primera es que se parece muchísimo a Carmen, con lo que da más ternura. La segunda es que le gusta el jamón, que ya podría haber sido tofu y todos contentos. Una pena.


27 de julio de 2009

La camorra del Tofu



Buenas,

dicen que eres lo que comes, y que los vegetarianos somos menos agresivos. O bien nuestros niños comen fuet a escondidas, o eso es una falacia. Comentario en la agenda de la guarde el viernes "Está ultimamente muy pegoncete con los compañeros, jugando todo el día a lo bruto (subrayado)." Comentario en la agenda de Carmen en viernes "Está muy pegonceta, quita los juguetes, quita los chupetes, pega pellizcos en la cara, pega a los compañeros, empuja" y una cara triste al lado. Vamos, que tengo a la camorra de la guardería. Vaya par.

Cambiando de tema, esta semana la noticia más relevante son los incencios, la mayoría de ellos provocados. Sinceramente, aprovechando que soy miembro de la camorra del Tofu, aplicaría la teoría del juez Dred para los pirómanos. Se le coge, se le pegan tres tiros la cuenta y a otra cosa, mariposa. El medio calabacín se espeluznó por esto, pero me parece un crimen atroz, que no está para nada castigado en su justa medida en España.

Mas desapercibida pasa la noticia de El País, "Lo más ecológico... ¿que no haya vacas?", donde se plantea un día vegetariano a la semana por ecología. Me parece genial que los grandes medios se vayan haciendo eco de estas cosas, aunque en España, leyendo los comentarios, no veo que vaya a calar mucho.

Besitos.

22 de julio de 2009

Ese señor es muy negro


Buenas,

hace un tiempo salió un anuncio de Mercedes que decía algo así:

Niño/a: Papa, ¿sabes que mi amigo Nerea es negra?
Papa (con cara de tolerante): Si, claro.
Niño/a: Pues yo no.

El anuncio en sí es muy bueno, y recuerdo que se montó un pequeño debate sobre el racismo, y como perciben los niños las razas, etc. Y yo me lo creí, que soy así de listo. Hasta ayer, que me pasó esto que describo a continuación.

Entramos en un supermercado, que se distingue por abrir casi todo el día y por tener un guardia de seguridad de más de dos metros y negro como el abismo insondable. De estas personas a las que le brillan los dientes (no como a mí, que mi padre siempre me piropeaba "Tienes los dientes como los burros". Bien le podría contestar que por lo menos tengo, pero ese es otro tema). Total, que pasa esto:

Pablo: Papa, ¿como se llama ese señor?
Yo: Ni idea, vete a preguntárselo.
Pablo: ¿Como te llamas?
Señor: Me llamo XXXXXX (un nombre muy raro).

Hablan un rato y nos vamos al coche. De camino me dice:

Pablo: Papa, ese señor es muy negro.

Casi tenemos un accidente de la risa que me dió. Luego me estuvo diciendo que si era el único negro, e incidiendo en que era muy negro. Por cierto, lo bautizó como Kemita. Así que le tenemos preocupado por que sea el único negro sobre la tierra. A mí lo que más me destaca de ese señor es que debe medir como 3 o 4 metros, es gigante.

Cambiando de tema, pero siguiendo con anécdotas, hoy me he acordado de una de hace muchos años. Antes de conocer al medio calabacín, incluso. Por esa época, nuestra dieta de piso de amigotes era básicamente "pasta con lo que haya" y "cosas que vengan en caja". Así que las cajas de kilo de patatas fritas, en lo que consumíamos sustancias dopantes y nos bebíamos hasta el agua de los floreros, eran una opción magnífica. Una noche de estas, en lo que degustaba las rancias patatas, un brillo en una de ellas atrajo mi atención.

Nunca he sido de mirar lo que como, más allá de las etiquetas. Si está en el plato, para dentro. Pero esa patata tenía algo especial, la miré, me miró y pronto lo comprendí. Esa patata ¡¡¡era la representación tuberloide de Felipe González!!! Alabado sea el señor, ahí tenía al presidente del gobierno (ya he dicho que fue hace muchos años), que quería compartir algo conmigo.

Pensaréis que me comí esa patata, pero no. Tras ese momento de total conexión, en el que me contó secretos como quien era el señor X, hacia donde cargaba Alfonso Guerra, como se poda un bonsay y demás minucias, decidí que tenía que presidir nuestro salón. Así que estuvo años bisiestos pinchada (sin atravesarla, claro) en el corcho. Pensé incluso algo del estilo de las caras de Bélmez, pero me parecía con el paso de los años, que esa patata se parecía a Felipe González como Felipe González a esa patata.

Estremecedor documento.

Besitos.

P.D: La foto debería ser de la patata, pero en la mudanza decidí que debía volar libre, y ahora busco una de Obama, o de Berlusconi, para que me cuente sus secretos ;-)

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