... o vida y obra de la tribu del tofu, como gusten ustedes.

19 de febrero de 2011

Somos marcas ...

... y algunos ases, o mundos deportivos. - El festival del humor nunca acaba, queridos.


Buenas,

hallome frente al ordenador, con un plato duralex color ambar (iba a decir un plato duracel, aunque peor hubiera sido Durex) entre el monitor y yo. Encima del susodicho y eterno menaje del hogar, unas tostadas de pan de molde con cereales de Hacendado. Y culminando dicho conglomerado de harinas y pipas, una cosa llamada fritada de la misma marca (lo que viene siendo un pisto). Si no fuera por que tengo un resfriado patrocinado por Algidol, la vida me sonreiría con la fuerza de Krustie el Payaso. Creo que vivimos dominamos por las marcas, ¿no?

Hablando de Krustie, estos dos días he estado más o menos en casa (ayer toda la mañana en urgencias con el medio calabacín) y me he dado cuenta del declive de Antena 3. Lo que me extraña es que no se hubieran dado cuenta antes. Pongo la tele a media mañana, cuando me apetece ver programas para personas mayores y que aconsejen como pelar un pepino, y veo que están echando la ruleta de la fortuna. Dios mio, no puede ser que una fórmula como esa tenga tirón. Y luego, Los Simpsons, con unos capítulos que tenían aspecto de viejos el día que los estrenaron. Por cierto, Homer para la mala vida que lleva, lo joven que se conserva, ¿no?

"Ha dicho la traviesa y dulce abeja Maya, papá", me indica Carmen viendo la susodicha serie. Se que los tiempos avanzan y los dibujos de mi niñez no tienen por qué gustar a mis hijos. Pero mira, mientras aguantes nos quitamos de Gormities, que son un pedo de lobo siberiano (raros y apestosos). Siempre pasa lo mismo, hasta el punto que un día, diciendole que no se asustase a Pablo me respondidó "Si siempre ganan los buenos, no te preocupes". Por cierto, la abeja Willy tiene una cara de fumeta que no puede con la vida. Y esa hambre que le persigue. A mí no me engaña, no.

Una pequeña encuesta entre mis lectores. Tenemos en casa platos duralex, que horrorizan al medio calabacín pero que yo amo con locura. Son los únicos platos hondos que pueden considerarse así, y no llanos con fondo. Total, que ella los quiere cambiar y yo compraría en mercadillos más y vivir como en la casa de Cuentame. ¿Qué opináis? ¿Debemos dar el paso de rejuvenecer nuestra vajilla? Ansioso estoy de leeros.

Besitos.

P.D: Las tostadas estaban tan buenas que creo que voy a darme otro paseo a la tostadora. Que por cierto, también de diseño modernista, como veis en la foto.
P.D.2: El señor Hacendado, cuando dice multicereal dice "2 cereales por rebanada", y partidos en muchos casos.
P.D.3: Por suerte no tengo dinero como para invertir, por que el señor Ruiz Mateos me inspiraba confianza ...

17 de febrero de 2011

Viviendo en otro mundo


Buenas,

hoy he terminado un curso de iluminación fotográfica que me ha sido muy útil. Útil por lo que he aprendido y por la experiencia. Ha sido como pasar un tiempo en otro mundo, un mundo paralelo, que está aquí, pero al que no todo el mundo puede acceder. Como muestra, esta noche hemos tenido clase en la casa de uno de los profesores, que básicamente ha dedicado su vida a fotografiar mujeres desnudas. Y de repente, con su permiso y casi exigencia, nos ha mostrado la foto que le hizo a una de las compañeras del curso. Una cosa, siempre a mi entender, chabacana y basta. Esto si, que foto más chula técnicamente. Pero que bastez. Ahí la moza espatarrada, en una postura antinatural a más no poder. Nada que ver con pornografía, si no con algo chabacano. Pues la chica emocionada contando la experiencia y dando detalles que no debíamos saber nadie. En fin, otros mundos.

Volviendo a mi mundo, que no es mucho más refinado, pero si familiar, tengo un trancazo del siete. Y además, estoy resfriado. He ido hoy a mi médico de la seguridad social, que es de esos que piensan que ha venido Asclepio (Dios griego de la medicina, según la wikipedia) con su báculo y le ha elegido como a su favorito. Un tipo de esos que ni te miran mientras hablas, y que sentencian de todo sin más base que la del contenido de su escroto. Le cuento detalladamente lo que me pasa, y me dice "Entonces, ¿para qué has venido?". Ganas me han dado de decirle que para cagarme en sus muertos. Total, que me ha concedido el don de una receta y un diagnóstico "Virus", que es como cuando un fontanero dice "Hay que sanear" o un informático "Hay que reiniciar". Vamos, nada que no se cure sólo.

Por lo demás, la cosa va bien. Voy a tratar de sacar adelante mi "Proyecto Berenjena", donde me gustaría retratar la vida de mujeres vegetarianas. Ya veremos como sale.

Besitos.

P.D: Le pregunto al médico que si esto se contagiaba a los niños y me dice que él también tiene hijos. Que no hay que tenerlos en una urna de cristal. Para aporrearle hasta sacarle por las antípodas.

14 de febrero de 2011

Twitereando


Buenas,

Quien quiera seguir la vida de la tribu del tofu, tiene que irse a Twitter:

Que esto de escribir cosas largas cada día me da más pereza. Además, la inmediatez de publicación de las declaraciones de los peques de la casa es abrumadora. Pero como se ha pedido por aclamación popular (vale, no llega a aclamación, más bien a murmullo leve) una vuelta, pues aquí estoy.

Este fin de semana estuvimos en la Capital del reino español, a la caza de productos originarios del lejano oriente. Vamos, que fuimos a un supermercado oriental que hay en Príncipe Pio. La aventura comenzó en la estación de cercanías donde me dice Pablo, muy serio "Papa, eso no es un agujero, es el tunel del tren". Con estos niños hay que ser más preciso que en una cirugía cerebral, madre mía. Si no habéis estado en el supermercado este, os lo recomiendo para la adquisición de productos complejos de encontrar. Cierto es que va contra varios de mis ideales, pero no soy un ejemplo de coherencia ni de rectitud. Compramos como 50 latas de gluten frito, que no es que sea la novena maravilla, pero oye, con arroz y una salsa Korma (una picante con curry y leche de coco) está de rechupete. Y si, cuando compro, compro. Otra cosa que compré es el gluten en polvo, para hacer seitán. Una maravilla de comodo y de limpico hacerlo así frente a partir de la harina. Hice seitán ayer por la noche como para enterrar a un gorrino pachón en pan rallado. Y Pablo entretanto metiendo la mano por debajo para comerse el pan rallado que se me caía. Cualquiera que le viera pensaré que no comiere desde que escribiere el autobiográfico Lazarillo, je, je.

Luego fuimos a comer al Loving Hut, que se come de perillas, que diría el perillán de Don Pantuflo. Y los peques se portaron estupendamente. Nos pasó algo muy curioso. De primero pedimos crema de calabaza para ellos y se la comieron muy bien. Y de segundo era "pato" con una salsa y arroz. Bueno, no quisieron probar el "pato", ni siquiera Carmen, que se come los pepinillos mojándolos en el vinagre para que tomen sabor. Me sentí muy orgulloso, de la manera más tonta, cierto, pero orgulloso. Sobretodo por que lo comimos ayer esas sobras, que las ponen para llevar, muahahahaha. Lo del postre fue tremendo. Se fueron los dos a hablar con las camareras sobre qué tenían para rematar la comida. Al rato de ver que no volvían fui a investigar y ahí estaban, como los reyes del Mambo. Cada día estoy más por los sitios "children friendly" o en castellano, que les gusten los niños. Que majas las dos chicas, y qué rancio el padre, que quiso pegar la hebra la camarera, y no la di pie. Finalmente, le trajeron a Pablo una tarta de chocolate con chocolate, recubierta de chocolate y coronada por chocolate que se le cayeron dos dientes del susto. Con decir que nos la pusieron para llevar, dado que fue imposible si quiera comerse una cantidad significativa como para que pareciera que había comido algo.

De vuelta a casa, con la panza llena y medio somnoliento (volvíamos en coche) dice con los ojos fuera de las órbitas "Mirad, un barco volando". Se refería al teleférico de Madrid ;-)

Besitos.

P.D: Ayer estaba metiéndome con Carmen en la bañera y me dice "Tu a hacer la cena". Ay, si ya me mangonea con 2 años, ni pensarlo con 15!!!!

23 de noviembre de 2010

De cuando había muchos Continentes

Tengo el cerebrito muy loquito - Pablo volviendo del cole

Buenas,

andaba el fin de semana buscando en el armarito de las especias por si había escondido cientos de miles de millones de euros, que nunca se sabe, cuando me encontré el bote de clavo en grano de la foto. A Simple vista no hay nada raro, pero el ojo entrenado, el ojo sagaz, el ojo que todo lo ve, podrá darse cuenta de un pequeño detalle. Insignificante. Os dejo el problema. Sólo deciros que la productora de "Cuentame" me ha hecho una suculenta oferta para la adquisión de tan preciado elemento.

Cambiando de tema, hoy teníamos que ir a por los análisis del otro día de Pablo, así que me he pasado antes por el cole a recogerle. Cuando me ha visto entrar en su clase, ha sido uno de esos momentos de "Eh, que ha venido mi papi y el resto os vais a quedar aquí tragándoos el tostón de Carolina". Cuando ya le he dicho que íbamos al médico, con increible cara de resignación ha expresado "¿Me van a pinchar otra vez?". Y de nuevo alegría al saber que era sólo para ver como estaba por dentro. Mágico mundo el de los niños. Total, que hemos llegado a la doctora (just in time, que dicen los que saben inglés) y nos ha dicho que los resultados eran estupendos. Que tiene la ferritina en el límite, pero que está dentro de los parámetros, y que los niños tienen los valores más bajos que los adultos. Así que sin problema. También le ha mirado la B12, que estaba bastante alta, y alguna cosilla más me ha señalado. ¿El resumen? Que está perfectamente, y que el color blanquecino de la piel es simplemente su color. Quizá tenga que ver la genética.

Para terminar, hoy he conocido la globalización absoluta. Dado que trabajo en una multinacional, la resolución de incidencias se hace globalmente. Es decir, tienes un IT Service Desk mundial, y tu llamas y alguien en el otro lado del mundo te resuelve el problema. Por supuesto, el teléfono no funcionaba así que he chateado con una chati (jurjur) de Dios sabe donde, que me ha revisado el ordenador remotamente. Para luego pasar la incidencia a una persona que trabajaba en mi edificio. Que como se suele decir, para ese camino no hacían falta las alforjas. Total, que ha llegado la señorita a revisarme el monitor. Y se veía que era española. Se ha plantado frente al monitor con cara de "Esto va a ser la junta de la trócola", ha toqueteado los cables, ha revisado dos cosas, y ha aplicado el método español de arreglo de problemas electrónicos. Con la mano extendida le ha asestado dos golpes al lateral del monitor con cara de "hostias, funciona ya, que me tengo que ir". Me ha movido toda la mesa, para terminar sentenciando "está roto". Lo ha tratado de camuflar con una perolata técnica que significaba "si este monitor se ve, y este no, es que el segundo está roto". Grande el servicio técnico, grande. Y todo esto, pasando por allén de los mares.

Besitos.

P.D: Se me acerca Carmen y me dice "Elephant", y es que había dibujado con gran acierto un elefante en la pizarra magnética.

17 de noviembre de 2010

Pablo y yo en la playa


Papa, son las milquinientas!!! - Mi "sobrino" Marcos a las 15:00.

Buenas,

encabeza el post el dibujo que ha hecho hoy Pablo en el cole. He tenido que recoger los palos del sombrajo, que rodaban calle abajo, cuando Pablo me ha dicho que eramos él y yo en la playa. Estoy más oscuro por que me he quemado al sol. Nótese el detalle que no somos ni Adán ni Eva, no por la ausencia de manzanas ni serpientes, si no por que tenemos un buen ombligo. Y es que el otro día le expliqué que cuando estaba en la barriguita de mamá, comía por ahí. Sol y cielo, con sus nubes (azules, que bordear es de cobardes) y todo. Vendo facsimiles, que en un futuro valdrán un cojón de mico trasalpino. ¿Cotizarán los kiwis de los micos en bolsa? Casi mejor ni saberlo.

El fin de semana pasado conseguí por fin que me arreglasen la cámara, tras una pequeña conversación sobre sus cualidades análiticas de problemas con el disparador. Buena gente, la verdad, pero si me descuido, me quedo sin cámara tres meses más. Total, que estábamos haciendo unas fotos para un concurso (el cual no es que no vaya a ganar, si no que mandé las fotos por vergüenza) y cuando terminé de hacerle las fotos me dijo que me iba a hacer unas fotos. Vi lo que había hecho y me dió el corazón como un saltito, de alegría. No es que las fotos fuesen buenas, ¡es que eran mejores que las mias! Cierto es que como modelo gano bastante, pero vaya tela. Le digo que vaya fotos, que son mejores que las mias y me dice, como quien no quiere la cosa "Papá, eres un perdedor". Por suerte luego matizó y terminó con "de las fotos", que si no, me tiro por la ventana.

Esta semana les llevamos a la revisión de los dos y cuatro años, respectivamente, con pelín de retraso, pero les llevamos. En el lado positivo, están en el 97% de altura, como atestiguan los pantalones de Pablo, que parece que vaya a pescar salmonetes. En el lado negativo, nos "mandó" unos análisis para él, dado que le veía los labios paliduchos. No lo atribuyó a que sea vegetariano, si no a que los niños que crecen tan rápido, pueden andar flojos de algo. Además que estuvo malico el pobre hace tres semanas, con una cagalera furibunda. Así que a finales de semana se comió el medio calabacín uno de esos momentos para olvidar, con la analítica. En fin, cuando tengamos los resultados a ver si los subo.

En temas más verdes, he empezado a hacer un relleno para empanadillas, lasañas, etc, que está de muerte. No tengo fotos por que soy más perro que Rantamplán, pero las subiré. Básicamente es con soja texturizada, cebolla, pimiento verde, laurel y tomate. Se sofríe y que te salen unas empanadillas para llevar a la suegra. No se me ocurrió semejante tropelía, pero las llevé al cumple de mi hermano y causaron furor. Por otro lado, le he cogido el punto a los choriéticos, que básicamente era cocerlos al vapor con menos potencia de microndas, y me quedan tremendos. No se si montar un bar de tapas.

Para terminar, una anécdota de como ve el mundo un niño optimista. Vimos no se donde el tiempo del día siguiente, y era el típico dibujo de un sol con una nube por delante (de nublado) y dijo Pablo contentísimo "Papa, mañana hay un poco de sol!!". Este niño si que es un sol.

Besitos.

P.D : Fué a recogerles el viernes el medio calabacín del cole / guarde y siempre se esconden en un portal para que vaya a por ellos. Como ella no se lo conocía, se quedó esperando y vino él muy indignado diciendo "Mama, se suponía que tenías que encontrarme". Este niño tiene más vocabulario que un adolescente de gama media ;-)

17 de octubre de 2010

De bellotas, cereales y pirámides

Buenas,

venimos ahora de paseo por la sierra de Madrid, zona ya residencial, y me ha sorprendido mucho el perro de mi padre (que tiene un perro, no es un adjetivo calificativo con tintes despectivos) que ahora come bellotas. Ciertamente se está poniendo con unos cuartos traseros que más bien llegan a medios, con lo que parece que le nutren. Curioso ver al perro como se come las bellotas, aunque no se si serán muy sanas. Y Pablo por cumplir le ha cogido como medio centenar. Pasará a ser el perro popótamo en dos visitas más.

En lo que deliberábamos por la cena, me he fijado unos cereales que había en la cocina. No diremos la marca, dado que nos da lo mismo, pero pone detrás, bajo una Eva mordiendo una manzana "Soy vegetariana, ¿hay opciones para mí?". Alabado sea el señor Kellogs, que piensa en los vegetarianos. Y según anuncia el cartón, en su web tenemos menús para vegetarianos. Por cierto, he entrado y ni rastro, pero bien puede ser que he invertido 18 segundos en ello. Una sensación rara me invade, ¿será que finalmente empezamos a ser un colectivo rentable económicamente para que se nos incluya en su publicidad? ¿Será que creen que todo vegeta está tan bueno como yo, y así parecerá que comiendo esto, estén como yo? Ni idea, pero ayer fuí a un evento y un primo mío me dijo que estaba tan bueno que si fuera gay, me tiraría los trastos. La adolescencia, olla a express de hormonas que no respectan ni la sangre, jeje.

El viernes nos dieron una bonita pirámide nutricional en el cole, que acabó en el contenedor de reciclaje, de parte de la empresa que gestiona el comedor. En su favor, decir que los menús que le ponen a Pablo han mejorado. En su contra, que no siguen ni ellos mismos su propia pirámide nutricional, dado que se come carne día sí y día también. ¿Donde queda eso de dos raciones a la semana y demás? ¿Será que hay que tomarlas todas en el cole y en casa las verduras? Inquietante.

Por cierto, ayer llevé choripapas a la fiesta antes mencionada y gustaron bastante. Aunque fráncamente, mejor me los como yo, que los disfruto más, muahahahaha.

Para terminar, el otro día viendo "True Blood" salían un personaje vegetariano. La serie trata sobre vampiros que se integran en la sociedad americana, salpicado con desnudos, y una trama que se podría calificar de rara. La seguimos viendo por que hay noches que las series en inglés nos dan mucha pereza. A lo que iba, el personaje este ha sido muy curioso. Se dedicaba a sacar sangre a vampiros para tomarla (es como una droga) a la vez que proponía una vida enlazada con Gaia, y los productos ecológicos. En la escena en cuestión, donde tiene atrapado a un vampiro desangrádolo, le dice que es vegetariana, que ha trabajado altruístamente en centroamérica, y que su huella ecológica es mínima. Lo novedoso es el concepto este último, que creo que es la primera vez que lo veo en una serie. Además de ser una vegetariana asesina de vampiros, pero cada cual con sus hobbies.

Besitos.

P.D: Con lo que no puedo es con la quinta temporada de Dexter, que me trastoca demasiado. Me causa una desazón que creo que vamos a rendirnos.

9 de octubre de 2010

9 de octubre de 2010 – En la cocina

Mamá, que estoy aquí, no en la tele - Carmen con la boca abierta esperando una cucharada.

Buenas,

Hoy estoy en mi salsa, como se suele decir. No es que me esté rebozando en sudor, que también, si no porque llevo toda la mañana metido en la cocina. Los cristales de las ventanas empañados de tal modo que de vez en cuando cae un goterón de condensación. Tras esa fina de vapor de agua y materiales modernos, el frio y la lluvia empeñada en poner de moda los coches acuáticos. Los fuegos de la cocina, a tope. Ya han salido los chorizéticos de mi amiga Just del microondas, el seitán que me enseñó a hacer Elena está terminando de cocerse, el tomate friéndose, y la lombarda de nuestra comida, reduciéndose a su mínima expresión. Una mañana de las buenas, con el fregadero lleno de utensilios, y el líquido blanco de limpiar el gluten, encalando la encimera.

Por la puerta asoma Carmen con el pantalón en la cabeza y el culete al aire. La lavadora centrifugando y el lavavajillas perdiendo más agua que la que le entró al Titanic. En la radio, el método Vaughan, que desde el cambio de trabajo, ando con el ojal que no me cabe pelo de tofu. En fin, todo será aprender inglés, que si los niños pequeños de Londres lo hablan desde su más tierna infancia, yo también debo poder aprender.

Una mañana de fin de semana otoñal como otra cualquiera. Me encanta.

En lo electrónico, unido a que se me rompió la cámara, ahora ha caído el ordenador, y no sé si el router (si veis este post, es que todavía aguanta). Si es que no se puede confiar en las máquinas. Por eso prefiero los fuegos de gas, nunca me han dejado tirados.

Besitos.

5 de octubre de 2010

Sinchichas

Buenas,

una actualización rápida, que tengo menos tiempo que la mosca de la fruta. Este fin de semana, además de pasarme por urgencias por un dolor de espalda horrible, he hecho una receta de salchichas sin chicha. La idea la dio mi amiga Just en su blog, y el resultado es espectacular. Los ingredientes son pelín rebuscados, pero es que Just necesita complicar lo sencillo, muahahaha. Algunas recomendaciones / consejos. Cuidado con el tofu que escojamos, dado que el tenía yo casi se carga mi robotín de cocina. Alguna que sea textura suave, no textura ladrillo. Luego está el tema de mezclar todos los ingredientes, que me fue bastante complicado. Entiendo que por mi problemilla con el tofu, pero vaya tela. Una vez pasado el drama de pensar que has perdido la tarde y la paciencia, se ponen al vapor. Aquí, como siempre, depende del aparato que tengas para el vapor. Yo lo puse 20 minutos, y en algunas zonas se quedó demasiado hecho.

Dicho todo esto, el sabor es increible, y ver a mis peques comerse las salchichas sin protestar lo más mínimo, y con bien de gusto, no tiene precio. Hablando de costes, no se como sale de diferencia entre estas y la compradas, dado que tiene mogollón de ingredientes (y como dijo un dio un primo mio recordando un convite "y no fue barato").

En fin, hoy ni foto ni nada, que llevo unos dias un poco ploff.

Besitos.

25 de septiembre de 2010

En la playa (2 de 3)


Buenas,

Empecemos la memoria del día con un momento escatológico (acaba de caer un grillo al teclado, ansioso de conocer la historia) que nos da un ejemplo del glamour en el que vivimos envueltos. Estando en la piscina de niños, sale un señor de un WC que hay al lado y dice, a grito pelado y con los brazos bien separados “He echado una mierda así de grande, para el hotel”. A punto he estado de vitorearle, pero a lo mejor me hacía una tura turísitica por villa mojón y los mejores documentos gráficos de similares acciones a lo largo y ancho del mundo. No contento con ello, al rato ha llegado un amigo suyo y le ha dicho “He echado una mierda para el Zapatero, para el Corbacho y para el hotel”. Ya me imagino a la Sonsoles en Moncloa diciendo “ZP, te ha llegado un paquete de Cádiz por mensajería urgente”. Aunque personalmente me ha hecho más gracia el amigo, que le ha preguntado “¿Para Corbacho el del baloncesto?”. Qué bonito vivir en un país donde se confunde al ministro de trabajo con un jugador de la NBA.

Cambiando el tercio, Pablo tuvo ayer su momento de gloria, que será gratamente recordado como el mayor pucherazo de la historia de los concursos infantiles. Dentro del programa de animación para los más peques, tuvimos el Quiz Disney, donde hacían preguntas a los chavales sobre las pelis de dicha compañía. Total, que los que se sabían la respuesta, subían y mediante sorteo, respondían a ver si realmente conocían la solución. La pregunta era “¿Qué cambio La Sirenita por conseguir unas piernas?”. Esta película no la hemos visto, que somos más del estudio Ghibli, pero nada más oir la pregunta, salió corriendo como un gamo al escenario. Le reparten la bola entre decenas de niños y dice la chica, “El que tenga el 50 o el más cercano”. Toma, mi Pablo el 50. Se acerca al micrófono y dice, con toda la seguridad del mundo “La sirenita cambió las piernas por su cola”, como si fuera lo más evidente del mundo. La chica se quedó sin saber qué decirle, dado que a fin de cuentas tenía razón. ¿O acaso se convirtió en la cangurita, con el cangrejo en la bolsa? Así que le volvió a hacer la pregunta, especificando que no se refería a la cola. Un pucherazo como no se veía desde Franco, vamos hombre ya. En fin, mi Pablo bajó del escenario sabedor de llevar la razón.

Tengo al medio calabacín indignadísimo, dado que el buffete (el de comer, no el de abogados) es de poca calidad vegetal. Hoy casi le coge de un huevo al cocinero para explicarle que el jamón york en lonchas no es vegetal, dado que se le ha empeñado que su cus cus lo era. Y es que vivimos en el país, y sobretodo en la zona, donde todo plato debe llevar de adorno, un trozo de animal. Incluso había un brócoli salteado, con su jamón. Así que hemos decidido que para el próximo año, nos iremos a un hotel sin media pensión, que nos saldrá más barato y mejor. Por suerte los peques comen bien, que si no. Para que vamos a engañarnos, yo no ceno mal, pero para lo que vale …

Y poco más, acaba de terminar la noche funki, con los animadores con las pelucas que descartaron los pelochos por excesivamente llamativas. Ah, y ayer fui a hacer unas fotos nocturnas, dado que en un cielo oscuro hay más estrellas que pelos en el culo (o es granos de arena en el mar). Da lo mismo, el caso es que había unos pescadores con unas linternas que me jodieron la vida. Por suerte se me había olvidado el disparador, y no podía afotar ná de ná, jurjur.

Besitos.

18 de septiembre de 2010

En la playa (1 de 3)


Buenas,

ya estamos en la playa la tribu del tofu al completo. La semana pasada, además de por tierras cántabras, estuvimos en la feria del pueblo. Este año lo que más les ha gustado a los peques ha sido un castillo inflable enorme (que salieron magullados) desde el que Carmen se cayó como 5 metros para abajo rebotando para salir muerta de la risa, y una noria. Muchos niños se bajaban llorando como magdalenas (sigo con el enigma del lloro de las mismas) para estos dos para nada. Carmen saludaba con la mano flácida, como Sisí Emperatriz, y a Pablo le faltaba cabina. Aunque lo mejor, la conversación con mi madre. Le dice “Pablo, ¿te puedes aguantar?”, y contesta, “No, que ya oigo cohetes en mi culo”. La que casi no se aguanta es la abuela y se nos mingita ahí mismo.

Volviendo al tema playa, ayer por la noche tuvimos espectáculo “de payasetes y bailarinas” en palabras de Carmen. El espectáculo no estuvo mal, sobre todo por tener parte para adultos a cargo de una equilibrista búlgara. ¿Por qué? Porque decidió vestirse con un tanga, y en algunas contorsiones tuvieron que sacar oxígeno para los abuelitos patidifusos. Por cierto, que manera de doblarse. Y qué poco dejó a la imaginación. Volviendo al tema, salió un señor (alias “payasete”) al que pusieron una camisa de fuerza. Estas, para el que no lo sepa, se atan por la entrepierna con una cinta. Y en estas dice Carmen, a grito pelado “Tiene pepe”. El “pepe” es el aparato urogenital femenino en nuestro argot. No contenta con eso, me viene y me dice “Papa, ¿tiene pepe o colita?”. Le faltó subirse al escenario a asegurarse, que no se la veía nada convencida.

El tema de la comida no está mal. Es buffete de esos, y siempre se pilla algo. Hoy en concreto una decepción al descubrir los peques que lo que decía yo que no era helado de chocolate, efectivamente era de caramelo. Qué cara de ascuzo. Y es que un hotel como este tiene que tener un surtido enorme de dicho producto, dado que la mitad de los habitantes son niños deseosos de azúcar chocolatado. En fin, hoy había un cus cus con lombarda cruda, de extraño aspecto pero buen sabor, unas zanahorias cocidas y salteadas con cebolla, gazpacho, y unos canapeses de esos finolis que te comes de un bocado. Se ha cenado bien, que luego no hay quien duerma.

Por cierto, ¿los niños que pilas gastan? Si viérais la panzada matutina de playa os da algo, y han vuelto como motos los dos. Casi tenemos que darles un somnífero para un ratico de descanso. Y es que Pablo ha nadado hoy en el mar, como si fuera un arenque. Al principio no quería ni a tiros, para terminar rebozado como una roqueta, castigado por las olas, y más contento que un sarmiento. Carmen ha comprobado que con los manguitos también se flota en el mar, así que tendré que llevarme una cuerda para evitar que se me cruce el estrecho en un arrebato de rebeldía. Por cierto, la jodía ya nada en la piscina ella sola. No mucho, pero lo suficiente para no ahogarse si se cae a la pisci. Y es que al medio calabacín no le gana nadie a cabezota.

Mañana hablamos sobre atuendos de playa, que hay alguna que lleva más etiqueta que prenda tapándola, jurjur.

Besitos.

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